Me encanta tomarme nudes. Lo adoro.

Nunca me sentí como ese tipo de mujer que a simple vista causara un impacto “sensual”. Claro que soy muy bonita, claro que soy divertida (¿Me han escuchado reír?) y soy una persona inteligente. Pero esas cosas las sabemos porque nos conocemos. Me veo buena onda.

No soy una mujer con curvas, mucho de ello tiene que ver con problemas que en mi adolescencia y mis etapas de desarrollo le pusieron todos los pero’s a la genética. Estudié en una escuela religiosa por 12 años donde la mayoría de las niñas parecían modelos y las que no éramos así, pues teníamos un camino diferente. Mis papás y mi familia me cuidaron como lo más preciado y bonito de este universo, me hacían sentir y querían que yo me viviera    como la niña más bonita y especial. ¿Cómo una niña de 7 años iba a comprender que los otros niños a quienes también les dijeron lo mismo en sus casas le aventaban cosas, basura en su lugar, le pegaban chicles en el cabello y le mandaban cartas de odio firmada por varias personas solo porque estaba pasada de peso?

La primer persona de la que me enamoré me dijo palabra por palabra “es que eres bien chida, me gusta mucho estar contigo pero es que estás muy gordita y no estás muy buena…” y por años vomité, me metí cuanta pastilla que me prometiera ser un palo encontraba, hacía ejercicio de manera compulsiva y aún así cuando llegó otra vez la oportunidad de ver al dude que me había bateado, el dude ya estaba (sigue) gordo y feo, me dijo que no me merecía y desapareció de mi vida como un cobarde.

Girl, el problema entonces SI era yo.

Si toda la vida trato de compararme y de cumplir expectativas ajenas que te bombardean 24/7 , voy a vivir frustrada hasta que tenga las 3 semanas de vacaciones que necesito en mi trabajo y mucho cuchillo y silicón de por medio.

Hasta que un día descubrí el maravilloso mundo de las nudes. Me encanta ver, me encanta admirar la belleza en otras personas y las nudes me ayudaron a ver todo eso que admiro de los otros en mi misma.

Nudes, desnudo en inglés. En palabras simples son fotos de desnudos. Es como una selfie o una foto de nosotros mismos sin ropa, o incluso con muy poca ropa y de manera sugestiva y erótica.

En el sexting, que es mi especialidad, significa el envío consensuado de textos e imágenes eróticas. Según los estudios que hay sobre estas prácticas, el 55% de las fotos más comunes son el busto de las mujeres (yo claramente soy parte del contundente 45% que no lo hace), 29% genitales por parte de los hombre,  y el restante se atreve a tomarse fotos totalmente desnudos o de sus nalgas.

Una noticia buena y una noticia no tan alegre:

La buena noticia es que según muchos estudios (y experiencia propia), las parejas que incluyen el sexting como parte de su rutina, se sienten más satisfechos en general con su vida en pareja, autoestima y si, su sexualidad. De hecho en los estudios también se menciona que la expectativa de recibir y mandar nudes aumenta  cuando se mantiene una relación de largo plazo.

La no tan cool: está incluída dentro de las prácticas sexuales de riesgo. Si, como lo leen. Prácticas sexuales de riesgo. No significan únicamente entrar a una orgía en un cuarto obscuro, tener relaciones sexuales brutales sin métodos antifecundativos de barrera, coger con animales. En el caso del sexting lo más frecuente es la difusión no autorizada de esos contenidos que mandamos.  Como dirían los chavos de onda, «Rolar el pack», enseñárselo a sus amigos y que se vayan pasando de chat en chat, pornovenganza, que es la difusión de contenidos sexuales de una persona con el objetivo de dañarla. La motivación de este acto es la venganza, los celos o la envidia (aunque, generalmente, es lo primero, y se suele dar cuando hay una ruptura) ya sea en páginas como  XVideos u otras que se enfocan únicamente a exponer a ex parejas, chantajes, acoso y miles de posibilidades de vulnerar a una persona y de agredir su intimidad.

*Amigos, yo he rolado fotos, NO ME ARREPIENTO, la persona se lo merecía, la odio, pero pues ustedes no lo hagan. Sean buenos.*

En México, por ejemplo, desde 2016 se propuso reformar el Código Penal Federal y castigar con “seis a 12 meses de prisión, y hasta 500 días de multa, a quien grabe, fotografíe o comparta la imagen de una persona parcial o totalmente desnuda sin su consentimiento”, pero pues… este es mi país y esta es mi gente y las leyes no siempre nos harán fáciles las cosas. Just being honest.

Si bien empecé con fotos tomadas de una cámara digital del año 2009, o la cámara de un iPhone 4, me agradaba bastante lo que veía. ¿Todo eso es mio? ¿TODO mío? Oye, que hermosa eres. Y me caes bien. A ver, otra foto.

Lo que amo es tener el control, sentirme lo suficientemente satisfecha con lo que veo por mi. Me tomo el tiempo de ver lo que más me gusta de mi, incluso cuando me siento triste o he tenido días malos o paso por alguna ruptura o pelea con cierto someone, lo que me ayuda y lo que me salva como persona es arreglarme para tomarme fotos para mi misma. Peinarme, despeinarme, maquillarme o no, tratarme a mi misma como si fuera una sesión profesional y tener hasta mi Catering personal con un buen vino o un trago de mi agrado, una bata o algo cómodo para sentirme apapachada entre foto y foto, y la ilusión de saber que si las llego a ver cuando sea mucho más grande me encantará haberme sabido apreciar y sacar jugo. Y claro, el placer de que la puedo compartir con alguien que apreciará todo ese trabajo.

Hay veces que uno se toma fotos o packs tan padres que hasta ganas de ponerlas de foto de perfil nos dan. Mi gemela Vian y yo somos fans de nuestros trabajos personales y cuando pienso en «Nude» pienso en que le daría mucho orgullo verme tan feliz.

Por fortuna, desde que empecé a descubrir el mundo de las nudes, nunca me sentí presionada por mandar algo que no quería.

Yo llevo un año y medio mandándole nudes y fotos, todos los videos que pueden imaginarse, a una sola persona, y jamás me he sentido obligada. De hecho, tenemos un vale para Nudes, que debe ser cobrado en el mismo momento. Y jamás me sentí tan sensual, en la vida. Y si bien B me lo hace saber, con que yo misma me sienta feliz y que eso me de un plus de que nuestra extraña relación se mantenga siempre divertida y me asegure que la próxima vez que lo vea, voy a necesitar un Tupper grande, me basta.

 

DICK PIC NO SOLICITADA

Amigos míos, está muy bien que nos sintamos sensuales y empoderados de nosotros mismos. Pero enviar fotos de sus penes (Dick Pics) sin ser solicitadas, sin aviso y con la esperanza de ejercer presión para recibir a cambio de esa foto un desnudo de la otra persona, es una manera horrible de violentar. Es como recibirla y:

Ver las imágenes de origen

¿Qué hacemos? ¿Les aplaudimos?

No son sexys. Perdón, pero no. No sean nacos. Es como los exhibicionistas con gabardinas que te enseñan sus genitales, o la gente que va en el transporte público y quieren que veas como se masturban o te andan arrimando el bulto en el hombro. Solo buscan imponer de manera violenta, buscan la reacción de miedo y eso es lo que les causa placer.

 

 

Cuando estás sexteando y de repente te mandan una como de “Mira como me traes” es muy ilustrativa y hasta agradable  agradable. Pero a quemarropa y sin explicación es simplemente asqueroso. Más si viene con un “A ver ahora tu mándame algo». El que uno comparta algo NO nos obliga a corresponder o a hacer lo mismo. Ni siquiera nos compromete a que nos guste lo que mandamos.

Real, al menos a mi aquelarre de amigas y a mi nos caga que manden fotos no solicitadas de sus penes erectos. A mi garantízame que me vas a hacer gozar, no me presumas. Real, un dude que me mandaba 375893479534 fotos de su pene y videos y mensajes sugerentes no solicitados, ya me tenía harta, pero sabía que me podía servir para algún día de mucha necesidad y enojo. Decidí salir con él y jamás vi un pene más pequeño que el de él, era como un plátano dominico. Cabe decir que tuve que fingir que tenía diarrea para huir y reírme. Me odia. Pero ni así, por ninguna circunstancia le enseñaría sus miserias a nadie. Por respeto, aunque él me lo faltaba a mi.

Yo me tardé un año y medio en que me mandaran una Dick Pic que deseaba con todo mi ser y si bien bajé la mayoría de las fotos a mi computadora y las borré de mi teléfono, guardé una con amor para verla en mis momentos de añoranza. La amo (la foto y también su hermoso pene), me encanta, fue muy significativo que me tuviera la confianza, y no la rompería por nada del mundo.

 

Mis Recomendaciones para gozar de tomarse- mandar – recibir Nudes

 

  • El más importante: háganlo por ustedes. Si se sienten cómodos, háganlo. Disfrútense. Admírense. God makes no mistakes. No anhelen ser nadie más. Sean generosos con ustedes mismos y con sus cuerpos. Tómense un tiempo para descubrirse a ustedes. Todos tenemos algo increíblemente hermoso. No por no tener mucho o poco de algo somos menos sensuales. Dénse ese regalo a ustedes, como les digo, el placer está en sus manos, y ustedes son un premio.
  • Si bien yo confiaría mi vida ciegamente a B y en que jamás enseñaría alguno de mis encantos gráficos, sé que con tanto Brayan en la calle, incluso un descuido en la peda con gente conocida, o si hay gente maquinando desde Hackerman Co., pues existe el riesgo de que algo se pudiera filtrar. Como The Fappening en 2015, cuando las nubes de almacenamiento y teléfonos de varias famosas fueron hackeados y sus fotos íntimas fueron expuestas. Lo que hacemos es básicamente regresar al 2004 y bajar todo a la computadora, y poner las fotos que me gustan en una USB  y borrarlo del teléfono y del respaldo de la nube del sistema operativo de nuestro celular. Esas USBs, por más arcáico que suene, las tengo yo en casa y soy excesivamente ordenada, parece que es una USB de tareas. No ando cargando mis nudes o mis videos todo el tiempo en el equipo. Incluso si los dejo en mi disco duro de la computadora pues le pongo nombres como «Trabajo ahora si ya bien hecho por fin listo para imprimir ya ya bien este si» «Taller vivencial para niños de 3 a 10 años -No al Bullying-» «Recetas 100% veganas» o cosas que a nadie le importan.
  • No se fíen de aplicaciones como Snapchat o Instagram, según te avisan si alguien toma captura o después de cierto tiempo desaparecen las fotos. Girl, yo misma soy la Gestapo y tengo un teléfono extra para tomar fotos en esas aplicaciones sin que se vea la notificación. Yo confío en mi amado Whatsapp y en Telegram. Y pues en la buena fe y criterio de quien las recibe. Honestamente, sé que si algún día se filtrara una de esas fotos pues ¿Qué? Las hice con amor, las hice feliz, me veo bien y será un lastre tener que vivir un rato con esa pena pero si lo hice consciente, consciente lo enfrento.
  • Si no les da tanta confianza revelar su identidad en la foto, también se vale hacer tomas más cerradas en donde no aparezca rostro o señas distintivas como tatuajes y cicatrices. Incluso una marquita de agua, un letrerito hecho con una hoja de cuaderno, un texto en el editor de fotos de Whatsapp para que sepan quien filtra sus fotos en caso de que *tocamos madera* no suceda.
  • Diviértanse. Admiren fotos sensuales de otras personas, encuentren sus puntos fuertes. No manden fotos en las que parezca que les pueden hacer un papanicolau. Tampoco sean tan explícitos. Realmente el punto es que la imaginación haga su trabajo, dar a desear el gran premio.
  • NO HAGAN NADA QUE NO QUIERAN. NO INSISTAN SINO QUIERE EL OTRO. NO ESTÁN OBLIGADOS A RESPONDER JAMÁS  SI LOS ESTÁN FREGANDO CON QUE MANDEN ALGO. No saben como me enferma que me manden mensajes aunque sea de broma de «manda nudes» O cuando me mandan fotos que no solicito y juro, soy paciente pero por dentro ardo de enojo. No queda más que o mandarlos a la fregada, o dejar de responder, que es lo que yo hago. Siempre. Y tomar video captions de la pantalla y mandarlo a sus novias. Sororidad, amigas, amigos.

 

¿Voy a salir en la página central de Playboy? Ni remotamente.*

¿Voy a cambiar la opinión y stándares de belleza de mis amigos hombres, B, mis lectores, la sociedad? Probablemente no, es una batalla que no tengo ganas de luchar.

No necesité las chichis para estudiar ni me dieron la maestría.  No dependo de como me veo para poder dar mucho amor, para que me recuerden por mi risa, por mi speeches de 40 horas y por mi calidad humana.

Según el último informe demográfico de las Naciones Unidas, somos 7,550 MILLONES DE PERSONAS y gracias a Satán, me tocó la fortuna de ser yo. Incluso si 7,549 millones de personas me dijeran que estoy mal, que soy fea, que me faltan chichis para ser hermosa, que debería vestirme de otra manera, la única opinión que me importa es la mía.

Y esas son cosas que me regalé a mi misma y que nadie me va a quitar..

 

Nos leemos la próxima semana.

 

*Por el momento.

Sobre El Autor

Godinette pura sangre de día. Sexóloga todo el tiempo.

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