La fidelidad está sobrevalorada. Siempre hay un lado B de cada historia, y si en vez de espantarnos, satanizar lo que no conocemos o darnos golpes de pecho, seríamos más felices. 

Como un disclaimer antes de que me linchen, recuerden que aunque esta es la columna de todos, es mi muy humilde opinión.

Si, creo en el amor eterno Disney porque lo he sentido. Pero también creo firmemente en que la fidelidad más importante es con uno mismo y que la exclusividad afectiva y sexual perpetua es una mentira. Al ser humano le encanta formar vínculos emocionales y está en constante búsqueda de la mejor pareja sexual. ¿Por qué, aunque tengamos una relación sentimental estable, vamos a renunciar al placer que genera mantener relaciones sexuales con personas nuevas? Parece que es el peor pecado, ya que puede significar la carencia de lealtad hacia cualquier compromiso moral como la religión, la amistad, el matrimonio  o cualquier otra relación amorosa o erótica. No sé si mi escala de valores es de -19793223 o si habemos más personas así que me reciban en un campo de felicidad como en el video «No Rain» de Blindmelon.

Tuve un novio al que jamás quise y anduve con 3 personas más al mismo tiempo, pero dormía increíblemente bien por las noches. Y le fui estúpidamente fiel a un dude con el que jamás anduve y rechacé absolutamente cualquier oportunidad de salir o siquiera mandarme memes con alguien más. He andado con personas casadas, con hijos, con novia.  Y en cualquiera de los casos, sigo siendo un buena persona, y creo mucho más en las relaciones abiertas y el poliamor que en la monogamia.

Ahí va, ya los estoy escuchando «¿Entonces para que tienes pareja?»

Girl, ¿Para qué tienen pareja ustedes?

La monogamia es meramente una convención social. Perdón, pero está en contra de la naturaleza el que nos castiguen por querer follar con otras personas o incluso que nos hagan dramas porque alguien más se nos haga atractivo.

Los seres humanos basamos nuestras relaciones de pareja en el «AMOR«, donde podemos experimentar tres tipos de amor distintos: Pasión -atracción sexual – Intimidad -amistad, confianza – y Compromiso -Libertad emocional y generosidad-. La pasión la podemos experimentar con la pareja y muchas personas al tiempo, por otro lado la intimidad la experimentamos solamente con la pareja y personas cercanas; y el compromiso exclusivamente con la pareja y los hijos. Un amor maduro y adaptativo es en el cual se experimentan los tres tipos de amor con la misma persona.

Existe un hombre, al que yo más amo en este mundo, la luz de mis ojos, mi vida, mi todo, si en algún momento llegara a estar conmigo como pareja, claro que me desviviría por él, querría hacerlo el hombre más infinitamente feliz del mundo, claro que me casaría con él con los ojos cerrados y quisiera envejecer con él. Con miras hacia un futuro chingón, en usar el amor como inspiración y ser la mejor versión de cada uno, tener el mejor sexo ever, no vivir en México, no tener hijos,  vivir en la cima del éxito y más cosas color de rosa. Pero sé que por mucho que me quisiera, una persona no va lograr llenar TODOS los aspectos de mi vida y mucho menos yo las de otra persona.  Aunque yo sea hermosa, exitosa, una perra en la cama, y sea su alma gemela y seamos los mejores amigos del mundo. Y el hecho que de vez en cuando alguien más le atraiga o tenga ganas de estar con alguien más, no me hace menos a mi. Incluso si me ama con todas sus fuerzas y me esfuerzo por tener el darle el mejor sexo de la vida, ¿Si estaos lejos un tiempo por cuestiones de trabajo? ¿Si me accidento brutalmente y quedo paralítica pero me sigue amando y admirando pero pues no puedo hacer maromas en la cama?

Girl, que acá en México vivimos muy normalito el que los abuelitos o los tíos tuvieran su casa chica, amantes, pero siempre regresaban a la casa con «la oficial, con quien tiene una familia» porque  «Los hombres tienen necesidades». Yo lo aplaudo, solo le agregaría que las mujeres también y no nos detendremos hasta cubrirlas.

Para la psicología humanista, en este caso, Abraham Maslow creó una pirámide de necesidades en las cuáles van desde las básicas, o sea las fisiológicas como el comer, dormir, tener sexo, estar saludables, la de seguridad, las de afiliación y hasta arriba están las de reconocimiento y la autorealización.
El reconocimiento está asociada a la autoestima y la auto-realización al crecimiento personal. En el ser humano, estas dos necesidades se ven afectadas con un comportamiento promiscuo y protegidas con un comportamiento monógamo.

Sin embargo, a pesar que una relación de pareja estable y con fidelidad permite satisfacer nuestra auto-realización y reconocimiento, una relación estable tiene un precio o mejor, necesita las siguientes condiciones:

Autonomía emocional y amor maduro. La autonomía emocional se refiere a caer en la cuenta que la felicidad o sentirse completo es un proceso individual, el amor maduro no se trata de buscar a alguien para que llene nuestros vacíos o para que nos haga felices. El amor maduro es cuando una persona ya es feliz sola, y decide compartir esa felicidad con su pareja. Es un amor que más que necesitar o exigir, entrega. Si se basa una relación desde la necesidad emocional, deja de ser amor y comienza a ser apego.
Pensamiento Consecuencial. Es simplemente la capacidad que tenemos todos los seres humanos para prever las posibles consecuencias de nuestra conducta, antes de emitirla. Gracias a nuestro cerebro podemos decidir no alimentar una atracción con otra persona para no arriesgar una relación estable. El pensamiento consecuencial es una habilidad de pensamiento, y como toda habilidad, es entrenable. Es como Dr. Strange viendo todas las posibilidades y escenarios.
Empatía. La empatía es la capacidad que tenemos los seres humanos para reconocer emociones en otras personas e identificarnos con ellas, y esta habilidad la tenemos también gracias a nuestro cerebro. La mayor parte de los conflictos de pareja no son por problemas sino por no comprender las emociones que surgen a partir de los problemas. También es una habilidad entrenable de pensamiento, es decir, se puede practicar y mejorar.

Ay, claro que los ojos rosas del amor hacen que veamos a nuestras parejas – objeto de nuestro afecto como la persona más especial y maravillosa, como que es con quienes queremos despertar todos los días de la vida y que sus pedos huelen a perfume y nunca tapan el baño con popodrilos dientes de elote explosivos.

Pero de vez en cuando hay aspectos en los cuales hacemos mejor match con otra persona, o hay personas que nos gustan y que saben nuestra situación o conocemos la de esas personas y sin mayor complicación se permiten disfrutar. Y soy la mujer más amorosa y cursi, entregada al 1000% a la persona que amo, pero igual, sin reparo podría estar con alguien más solo porque le traigo ganas y regresar a ver a mi amor sin una sola culpa y sin quitarle el amor que siento.

Amigos, yo era extremadamente inflexible conmigo. Si yo tenía novio,  de verdad  no volteaba a ver a nadie más porque para mi eso era lo correcto. Yo no esperaba que la otra persona hiciera lo mismo, pero yo misma me imponía reglas extremas para que mi pareja jamás dudara de mi fidelidad. Y eso mismo, eso mismito causó muchísima presión sobre los hombros de mi novio sobre todas las expectativas que tenía que cumplir y terminó poniéndome el cuerno. Diosito sabe que ya me vengué, y también aprendí la lección. Y lo mejor, es que creo que me rompieron tanto el corazón que gracias a eso pude amar a más personas.

Y les soy honesta, el hoy pensar en que mi pareja pueda estar con alguien más es algo que incluso me excita. Incluso es liberador. El querer ser la única persona que provee de todo a su pareja, que quiere ser el centro de su universo, y que cree que se le debe total tributo, es mucho ego. El creernos la mera verga forever es saludable, lo aplaudo. Pero también hay que saber jugar en equipo y ser sinceros y realistas.

Realmente soy una persona comprometida,  y  me gusta la gente honesta y sobretodo, ser honesta conmigo. ¿Quieres cariñito lindo y echarle ganas y tener algo chingón? I’m in. ¿Quieres que te de todo de mi, estar de vez en cuando, joderme la vida y decir que somos amigos? No, muchas gracias. ¿Un free? No baby girl, yo lo quiero todo o nada.

Puedo tener una relación de noviazgo monógama de lo más rosa y convencional. Puedo jugar a que toda la vida seremos solo nosotros, que ninguna mujer es más hermosa que yo y tener miedo de que ya no te llene o tu no me llenes tanto como para pasar siquiera el resto de la semana juntos. Hasta que conforme pase el tiempo nos hartemos del otro y todo eso que nos gustó antes lo aborrecemos y y cambiemos de pareja para iniciar el ritualito otra vez del amor eterno. Eso se conoce como «Monogamia sucesiva»,  a la tendencia de establecer parejas estables por determinado tiempo para sustituirla después por otra pareja estable y así una y otra y otra vez.

O puedo tener una relación madura en la que mientras el otro me respete, se cuide y no me diga con quien, puede de vez en cuando irse a coger con otras personas.

Y justo un día me dijeron «es que si aceptas eso es que no te quieres a ti misma». Al contrario, mon amour. Me quiero lo suficiente como para no engañarme a mi misma pensando que toda la vida seremos solo tú y yo y para aún así estar tranquila de que doy el 100% de esfuerzo en cualquier vínculo que tengo. ¿Enojarme porque vas a un Pelódromo con tus amigos? ¿Emputarme porque veas porno? ¿Porque otras personas te consideren atractivo? ¿O tal vez querer encerrarte en una torre porque me siento amenazada por otra mujer atractiva que está en tu círculo de amigos? ¿Stalkear a morir? Nope.

Lo único que pido es honestidad. Que si el acuerdo es «solo somos tu y yo siempre, contra el mundo» ahí si voy a sacar las uñas si me traicionan. Nah, la verdad no, me da hueva pelear y más por un hombre que no me quiere. La confianza solo se pierde una vez. Pero si hay un acuerdo y sabemos que es lo que podemos hacer y hasta donde, no me voy a hacer la sorprendida ni la víctima.

La misma madurez con la que actuaría debería ser la misma con la que le permito al otro ser él mismo.

Muchas veces el hecho de ser congruentes con nuestros impulsos y deseos aún estando en una relación estable no significa que la otra persona no nos llene, no nos haga felices.  Nuestro cerebro no entiende la atracción sexual y el amor como un “todo”. Diferentes estudios han probado que los circuitos neuronales que activan el deseo sexual se encuentran en una región del cerebro llamada “ínsula anterior” y, otro mecanismo diferente situado en la “ínsula posterior” es el que, de alguna forma, responde a los sentimientos del amor y nos permite seleccionar a la persona con la que queremos “comprometernos”.

Con el sexo liberamos dopamina y esta sustancia tiene la capacidad de producir experiencias de placer mucho más intensas de las que nos proporcionan las conductas típicas de nuestro día a día. Es probable que la búsqueda de activación de este sistema de recompensa esté relacionada con la «infidelidad», ya que cada vez somos más desesperados y queremos más y más y más de lo que nos gusta, con el menor esfuerzo y el menor tiempo de espera posibles.

Al final del día, es una opción, no estamos diciendo que todo el tiempo, cada semana deba ser coger con alguien nuevo. Igual si lo hiciera, ¿Estaría mal? Igual y yo termino callándome el hocico y me quedo en una relación monógama forever and ever y sería igual de feliz que en una relación abierta.

PUEDE PASAR, y me vienen a la mente muchísimos de ustedes con sus relaciones increíbles. Me da muchísimo gusto.No quiero lastimar a nadie ni que ustedes lastimen a sus seres queridos. Solo estoy abriendo las  posibilidades hacia otro tipo de relaciones, que también están bien.

El riesgo más grande siempre (además de las enfermedades de transmisión sexual) y el miedo de todos es que nos dejen. Pero bueno, el amor real es libre, el amor maduro no trata de mantenerte atado y te deja ser. Si no éramos nosotros y encontró en alguien más algo que le llene, pues hasta es una obra buena y nos quitamos de encima años de mentiras y mediocridad, creo yo.

A veces nos compramos tanto las ideas moralinas que nos repiten desde chiquitos que no nos damos tiempo ni siquiera de saber que queremos.

Y muy honestamente, creo que el luchar contra nuestros instintos y nuestra naturaleza nos está haciendo daño.

¿Ustedes saben lo que quieren? Esa es la pregunta primordial. Recuerden que su amor más grande, el primero, deben ser ustedes, y como lo tomen los demás ya no es su problema.

 

 

Nos leemos la próxima semana.

 

Sobre El Autor

Godinette pura sangre de día. Sexóloga todo el tiempo.

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