Las epidemias son un fenómeno que como sociedad podemos detener y debe funcionar para unirnos como nación; sin partidos políticos, sin ideologías ni religión, sólo mexicanas y mexicanos cuidándonos entre nosotros. Informémonos bien y de fuentes oficiales, no caigamos en paranoia y pánico (eso incluye las compras innecesarias) y ubiquemos nuestra realidad.

Porque hasta donde tengo entendido, NO SON VACACIONES. Pero eso no quita que nos esté afectando a todos en alguna manera.

Con absoluto respeto a las personas que hoy ya no están con sus familias, y a las que están sufriendo actualmente por los estragos de la enfermedad, hoy me dirijo a ustedes porque me han pedido compartirles mi experiencia en esta pandemia, porque soy psicóloga, pero antes que eso, soy humana.

En 2009 cuando surgió el brote de la Influenza A H1N1 yo iba en sexto de prepa y mi vida era un reverendo desmadre. Honestamente me cagaba la escuela, me cagaba la vida, me cagaba yo misma. Reprobaba todas las materias, la relación con mis padres era ríspida, estaba en un tetraedro amoroso, pesaba tres veces lo que hoy peso y la gente con la que me juntaba era de dudosa calidad (Hasta una fiesta organizaron para golpearme)

Y como la escuincla pendeja que era en ese entonces, los tiempos muertos para mi o se basaban en conductas totalmente autodestructivas, o en valer verga viendo tele, soltar veneno en mi MySpace por lo que veía en Hi5 (canalizaba mal mis habilidades de espía suprema), tragar porquerías, beber sola y compararme con todo mundo desde una narrativa de víctima, cuando yo por supuesto era una abusadora.

Y OBVIAMENTE CHINGAR POR MESSENGER.

(Mi especialidad era mantener de rehén a la gente en conversaciones eternas en lo que los archivos terminaban de cargar y cancelarlos cuando fueran en 99%, crear conversaciones con todos mis contactos y preguntar quién había sido, aprovechar y mandar mensajes en blanco a lo idiota hasta que se les trabara la computadora, y por supuesto,  abrir y cerrar sesión para que mi crush viera mi nickname, mi música desde Windows Media Player y mi avatar pixelada o hacerme respetar con zumbidos)

Recuerdo perfectamente que una noche salió en todos los noticieros el comunicado oficial de que todas las clases en todos los niveles educativos. ME ZURRÉ DE MIEDO. El tono con el que dijeron las cosas, el que mis papás tuvieran los huevos de ponerme límites y decirme «Nel mija, te me pones a hacer algo porque nosotros vamos a ir a trabajar y también estamos en riesgo y ni creas que vas a salir», pensar que el faltar a uuuuna fiesta pinchurrienta de prepa iba a volverme invisible, muerte social, iba a ser el segundo que cambiaría mi vida, y estar sola con mi propio cagadero me aterró.

Afortunadamente decidí regresar a mi terapia y tal cual, como empezar a recoger tu cuarto cuando sabes que es un desmadre porque te detienes a ver cosa por cosa, así fueron esos días de encierro para mí. Mi terapeuta fue tan certera al respecto de ciertas cosas que por fortuna hoy día las sigo y encontré nuevas alternativas para lidiar con esas semanas de Influenza, o los días de verano sin nada que hacer, el tiempo que estuve sin trabajo e incluso cuando mi corazón está apachurrado porque me peleo con alguien.  Me gusta pensar que es una oportunidad para MI.

La posibilidad de una cuarentena de COVID-19 se ha convertido en una realidad en todo el mundo. Ya sea un bloqueo obligatorio o restricciones de viaje, las cuarentenas que intentan contener COVID-19 han alterado la vida de miles de millones de personas en todo el mundo en algún nivel.

La cuarentena es la separación y restricción del movimiento de personas que potencialmente han estado expuestas a una enfermedad contagiosa para determinar si desarrollan síntomas, lo que reduce el riesgo de que infecten a otros. Esta definición difiere del aislamiento, que es la separación de las personas que han estado diagnosticadas con una enfermedad contagiosa de las personas que no están enfermas. 

Si algo hoy día hemos aprendido es que la vida es un suspiro, y no importa qué tanto tengamos, que tan alto hemos llegado, si tenemos millones de seguidores en internet, si nuestros pedas son las más brutales o incluso si somos ciudadanos ejemplares y amigos entrañables de todos. Solo se tiene aquí y ahora.

¿Se acuerdan en 2017 que todos éramos hermanos y la empatía se respiraba? Okay, pues que la empatía no se nos olvide.

Es un poquito trillado, debemos salir de nuestra burbuja rosa cuando básicamente lo que tenemos que hacer es eso, estar en una burbuja pero consciencia.Vamos a usar este tiempo de la mejor manera, porque hay gente que la está pasando peor que nosotros ahora que tenemos en nuestras manitas limpias la oportunidad de prevenir que la pandemia escale a mayores y más graves escenarios. Neta, México, que pedo. Ya vimos las barbas de nuestros vecinos cortar…

Hay gente que está enferma y aislada, familias que no pudieron despedirse, personas que sobreviven del comercio informal, abuelitos abandonados desde años atrás, trabajadores del sector salud, godínez, meseros, maestras, conserjes, you name it, que son papás y mamás que se despiden con una sonrisa antes de salir a pasar horas fuera de casa en el transporte público, preocupándose por cubrir las necesidades básicas de los integrantes de su familia mientras ponen el 100% de su atención en la labor que desempeñan a veces en condiciones culeras como jefes malditos con sueldos injustos mientras están expuestos a contraer un virus, o alguna mexicanada usual. Ustedes entienden.

Relájense un buen con sus problemas del primer mundo como el que sus artistas favoritos muevan las fechas de sus conciertos, con posponer los pedas en las que luego terminamos viendo al infinito mientras pensamos “chale, me hubiera quedado en casiti”, con las fotos en las que no se dan cuenta que no van a tomarse por likes, por el cafecito, por la terapia de shopping, por cualquier banalidad.  Entre mejor nos cuidemos, entre menos salgamos y más pongamos nuestro esfuerzo en no esparcir virus innecesariamente, será más pronto cuando empecemos a disfrutar nuestra vida cotidiana.

Y la neta, SI, algunos solo estamos sobreviviendo en estos momentos, ¿Y saben qué?

ES ABSOLUTAMENTE VÁLIDO. ES NORMAL SENTIRSE DE LA VERGA. TODOS TENEMOS DÍAS EN LOS QUE SOLO NOS ENCARGAMOS DE RESPIRAR.  La «ocasión» es una pandemia global. Es una crisis y todos lo viviremos de maneras distintas.

Guía para superar el impacto emocional del coronavirus

Parte del tener una actitud chingona ante la adversidad, es entender que los sentimientos “no tan chidos” también son nuestros aliados.

El miedo nos impulsa a querer sobrevivir. Hay un miedo sano, que es la prudencia, que nos obliga a protegernos y a quedarnos en casa. Y existe otro, el miedo tóxico, que nos lleva a la histeria colectiva, a las compras compulsivas o a no dormir por las noches.

El estrés y la ansiedad nos alertan que hay algo que necesitamos atender YA, el enojo nos ayuda a entender nuestros límites y a levantar la voz para que sean respetados. El asco o la indiferencia delimitan las cosas que no queremos cerca o en nuestro sistema, nos evitan perder el tiempo, hacen espacio para las cosas que realmente nos nutren.

Valer verga nos ayuda a preservar energía, mejora el estado de alerta, hace que tomemos mejores decisiones si estamos en un estado de reposo AÚN cuando estamos en absoluto desdén y hueva.  Uno de los males más culeros de esta sociedad es la constante exposición de la cultura de «Quién tiene más» y de «Quién logra más»,  correr para tener dinero y status, lujos, conocimiento, cuerpazo  pareja, likes… (si, nos da en la madre que no podemos ir al gimnasio, a nadar u otras actividades al exterior, sé que mi cuerpo va a cambiar y ¿Saben qué? eso me hace feliz, es una temporada, así es que déjame en paz, Bárbara de Regil, chingo a mi madre si me voy a traumar porque me quise tragar una pizza y se me fue a las nalgas, baby girl, estoy viva,  todos somos perfectos así como somos en este exacto segundo)

Un concepto que aprendí y que me dejó más turbada que nunca desde que inicié mi terapia fue el de los animales de sangre fría y los animales de sangre caliente. Un animal de sangre fría como los réptiles buscan elementos externos en su ambiente para regular su temperatura (como la gente que vive por los likes. Los animales de sangre caliente como los mamíferos o las aves se encargan de sí mismos y de buscar como cubrir sus necesidades (machos y hembras alfa, gente como Rihanna, mi reina). Claro que a todos nos gusta sentirnos aceptados, es una necesidad básica del ser humano y necesitamos de la ayuda de otros para prosperar, el crear redes de soporte y apoyo, lo cual es muy diferente a vivir por la aprobación de otros. Es bien padre hacerse responsable de uno mismo más cuando te engolosinas haciendo cosas que te hacen feliz. Al final del día, nosotros somos los protagonistas de nuestra propia historia y como tal, deberíamos sentirnos como los héroes.

Primero lo primero, vamos a ver en qué momento nos encontramos. Agradezco a mi querido José Alfredo García, epidemiólogo, camarada y amigo personal que ha estado en todos los cumpleaños de mis hijos que me asesorara al respecto.

¿Alguna vez han tenido un problema, una deuda que saben que tienen, pero ni idea de cuánto exactamente hay que pagar, un malestar físico que los tiene preocupados o una sensación de ansiedad que no logran descifrar pero que al final del día saben que lo que más les molesta es la incertidumbre?

Eso inicia por no tener la certeza de que es exactamente. Le damos vueltas, pensamos que dejando pasar el tiempo se solucionará, o a veces, por el contrario, creemos que la ignorancia es felicidad y que eventualmente si es algo grave explotará y sabremos por dónde empezar a actuar, aunque a veces eso signifique que es demasiado tarde.

La incertidumbre de vez en cuando nos conduce a dejar la responsabilidad a otros sobre nuestra propia vida.

«No sé por qué nos dejamos de hablar, pero pues ahí muy su pedo, que me busque» en vez de hacer exámenes de consciencia sobre nuestro comportamiento, ya sea incluso si nosotros permitimos que la gente nos falte al respeto, si nosotros provocamos los disturbios o si tapamos los problemas echándolos bajo el tapete.

«Pues me duele el estómago desde hace semanas, se me pasa durmiendo» en vez de aceptar que si desayunamos Coca Cola y sobrevivimos de cigarro sin levantarnos del asiento durante años empezó a cobrar sus facturas.

Así mismo con la histeria colectiva. El elefante rosa ahora nos aterra y nos deja en una situación de desamparo, y por el miedo nos dejamos influenciar.

Vamos a conocer la situación en México de manera objetiva e informativa:

Como muchos habrán escuchado, en México a partir del 24 de marzo de 2020, nos encontramos en la Fase 2 de la epidemia de COVID-19 (dispersión comunitaria) y de los 405 casos confirmados, la gran mayoría han sido casos importados (fueron contagiados en otro país y aquí presentaron síntomas) o de transmisión secundaria (fueron contagiados por otro caso confirmado) y se encuentran en investigación casos de transmisión comunitaria.

Cuáles son las medidas que recomienda la Secretaría de Salud para llevar en este momento:

La estrategia que se utilizará se llama SANA DISTANCIA. Eso significa que lo mejor es que entre persona y persona en un lugar cerrado haya al menos 1 metro de distancia para que la saliva que expulsamos al hablar (aerosol) o toser (gotas de saliva) no alcancen a otra persona.

Parte de esta estrategia de sana distancia son las medidas básicas de prevención; el lavado frecuente de manos (agua y jabón, alcohol en gel, lo que se tenga disponible), la etiqueta respiratoria (Toser y estornudar con el ángulo del codo, como haciendo un “Dab”), el saludo a distancia (no dar la mano, no abrazos y no besos de tres) y la recuperación efectiva (si estas enfermo no salir de casa, evitar ir a trabajar si se puede hacer Home Office )

AMO el Home Office, cosa que aprendí cuando trabajaba en Dell, porque mis días de Chon Ofis se trataban de desayunar chilaquiles en cama viendo tele, poner algo pesado en el mouse para que se mantuviera activa la computadora, hacer conferencias en Skype con mis amigos que por supuesto dejábamos en mute y minimizadas para que nadie más pudiera escribirnos y dormir. Y cuando usaba mis días de Home Office para coger, literalmente le picaba a la computadora con un gancho de vez en cuando.  Pero cuando si quería trabajar, nos daban estos tips que hoy les comparto:

1. Vístanse como si realmente fueran a salir ese día.
2. Creen un espacio destinado únicamente para trabajar.
3. Hagan una rutina para iniciar el día.
4. Mantengan un horario de trabajo para mantener el equilibrio entre la vida laboral y personal.
5. Tomen descansos regularmente para mantenerse alejados de la pantalla de la computadora y teléfono, pongan límites a la hora de la comida.
6. Comunicación constante, pero no exageren, no tienen que estar disponibles ni para el trabajo ni para todos siempre.

Ay, y estos días ármense unas playlists de música que hace mucho no escuchaban o de grupos que les gustaban y recuerden los tiempos felices. (Mejoren su gusto musical ampliando su biblioteca, conozcan los clásicos, dense la oportunidarks de conocer la música de los 9o’s, hay desde babosadas para señoras, música PARA CHAVOS, grunge, a todo darks, boy bands, el mejor soul sensual ever, lo que quieran, pero larguen el reggaetón de sus vidas)

Y pues aprovechemos estos días para demostrar a nuestros jefes que si funcionamos trabajando desde casa.

El Dr. Gatell también anunció que la Secretaria de Salud RECOMIENDA (Eso no quiere decir que sea obligatorio) la suspensión de actividades no esenciales a partir del 23 de marzo hasta el 15 de abril y de manera indefinida los eventos masivos.

Por último, la SSA recomendó que debemos de recordar a quiénes debemos proteger más; a nuestros adultos mayores, ya que son quienes tienen mayor riesgo de que si son contagiados de COVID-19 lo presenten de una manera más grave y quizá letal.

¿Listo?

Ahora, vamos a situarnos donde en verdad nos corresponde mientras tenemos tiempo.

Recordemos que actualmente en México estamos tomando medidas PREVENTIVAS, por lo que nuestro aislamiento es voluntario hasta cierto punto. No nos encontramos en una situación como la que otros países están viviendo, por lo que dejemos a un lado el drama y utilicemos a consciencia este tiempo que tenemos en nuestras limpias manitas.

Vamos a resignificar estos días que vamos a pasar en casa de la mejor manera. De verdad, si no tienen que trabajar, NO SALGAN. 

Por cierto, ahora que los extrovertidos están viendo el horror de tener que vivir como introvertidos, ojalá puedan guardarlo en sus memorias y en sus corazones para que aprecien la increíble labor que los introvertidos hacen (y llevan haciendo toda la vida) por salir diario a convivir con gente, sonreír ante sus chistes sin gracia y aguantar las pláticas casuales irrelevantes de los demás para que no los tachen de mamones o se vean afectados en sus trabajos. «¿Por qué no convives?», bueno y tú, ¿por qué no te encierras?

Miren, no sabemos cuánto tiempo más estaremos en esta situación, por lo que esto que les estoy recomendando es una medida temporal. Sería una utopía y una babosada de mi parte decirles que es el momento perfecto para sanar todas sus relaciones afectivas, que la vida en casa con sus familias será perfecta y que mágicamente desaparecerán años y años y años de dinámicas o patrones. Pero nunca está de más volver a ponerse en contacto con las personas como si aún viviéramos en el 2000. Jijos mano, ¿Nunca sintieron el estrés de marcarle a alguien a su casa? Eso era esfuerzo. No nomás etiquetar a la gente en babosadas a ver si lo checan. ¿Sería terrible revisar como están nuestras relaciones con lo demás y simplemente hacernos presentes? Creo que lo necesitamos, todos.

O que si viven en pareja todo es solamente coger, comer, sentarse frente al otro a contarse sueños e ilusiones, coger coger coger, arcoíris todos los días. Si, por supuesto es un tiempo que nos puede ayudar a reconectar con nuestra pareja, pero si sienten que hacer ese chequeo de cómo se encuentra su relación en estos momentos, dentro del mismo techo puede llevar a una guerra mundial, vamos a mantenernos a salvo sin que eso signifique echar los problemas bajo el tapete. Mejor nos la llevamos tranquilo. Necesitamos espacio, nuestro tiempo a solas porque lo prometo, al tercer día quieres matar a tu pareja si no te mueres primero tú de desesperación. Cosas que pueden servir sin meternos en terrenos macabrosos son mejorar la comunicación usando comodines como ver juntos una serie de televisión la cual abra debates sobre el día a día, ver pornografía (o películas culeras como «50 sombras de Grey» para poder charlar de lo que deseamos en el sexo. Visiten sex shops en línea como AdamEve.com (mi favorita), diversex.com.mx, incluso en Mamazon y pueden solo ver juntos, o pueden decidir comprar algo para cada quien como sorpresa. Siempre he creído que la libertad sexual significa ni siquiera preocuparse por tener sexo, entonces no se presionen para nada, no están obligados a tener sexo con su pareja si no quieren, no importa si están encerrados 24 horas al día juntos. La intimidad se logra con muchísimas cosas más. (Tengan prácticas sexuales protegidas, cuidarse es sexy, las farmacias dan servicio a domicilio)

Es súper importante delimitar nuestro espacio y tiempo de trabajo. Si de 9 a 6 tienen que utilizar la computadora o tener juntas, nada de que el otro interrumpa y te enseñe memes o quiera toda tu atención (y viceversa). No necesitan tener una mansión de 9403483 cuartos para poder tener un espacio totalmente suyo. Incluso un rinconcito en la sala o en el cuarto donde puedan tener su paz, su momento de trabajo o de desconecte será preciado. No sé ustedes, pero cuando siento que mi espacio personal está siendo invadido me pongo de pinche mal humor. El punto es no salir a lugares públicos, y sé que nos estamos ahogando de aburrimiento, pero igual pueden subir a la azotea de su casa, a su puerta, en las escaleras, encerrarse en la bañera, donde puedan, pero aún en pareja necesitan estar solos.

Inicien un hobby juntos, busquen algo en común como cocinar y buscar recetas, manualidades, desempolvar juegos de mesa, aprender trucos de magia, no sé, de todo se puede aprender. Soy terapeuta de parejas, entonces si necesitan ayuda, escríbanme. Sé de qué hablo.

Y si están solteros, que chido. Justo lo que hoy estoy alentando y lo que más me ilusiona de este tiempo que tenemos es el de poder reconectar conmigo. No tengan citas si no tienen que salir, pero si alguien quiere conquistarlos, háganlo a la vieja usanza y conózcanse chido primero, aunque usen Tinder, tengan conversaciones antes de mandarse nudes, y si los otros no quieren charlar o les dejan de responder, bye girl, solitos se van a la verga y ustedes se habrán ahorrado un disgusto y mucho tiempo. Quiéranse primeritititititito a ustedes. Tanto que no necesiten a nadie más. Recuerden que son la mera verga, dejen de malbaratar su amor.

Lo que si pueden hacer es empezar el camino de la autorrealización, el auto cuidado y la auto actualización (o mínimo a no desperdiciar nuestros días solo ocupando espacio siendo miserables) porque por supuesto que nada jamás podrá compararse a un proceso terapéutico y a la chinga que significa trabajar en uno mismo con el acompañamiento de un profesional de la salud mental.

En el día a día, estamos tan acostumbrados a actuar que rara vez nos detenemos a observar lo que dice nuestro cuerpo. Corremos, resolvemos y ejecutamos nuestras actividades casi en automático, por lo que cualquier malestar lo dejamos de lado hasta que se vuelve algo cotidiano. ¿Por qué no mejoramos nuestra calidad de sueño y regulamos nuestro ritmo circadiano durmiendo temprano para despertar a gusto mientras nuestro cuerpo equilibra nuestras hormonas, nuestro humor, regenera nuestras células y nos hace felices? ¿Y si comemos un poquito mejor, nos apapachamos, NO NOS CORTAMOS EL CABELLO SOLOS, hacemos ejercicios de estiramiento, probamos una meditación, ¿hacemos un mini spa en casa?v

Ahora que nuestro ritmo ha bajado un poco, es absolutamente normal que nuestras emociones hablen mucho más fuerte. Es normal sentirnos tristes, es normal sentirnos irritados, es normal que ya estés hasta la madre. Que todos tus achaques empiecen a pedirte atención. ¿Tienen algo mejor que hacer que cuidarse?

Algo que nos afecta a todos es ese sentimiento de “inevitable”, lo cual es absolutamente normal y fuera de ese deseo narcisista de querer controlar todo, es un sentimiento que aparece en momentos como desastres naturales, ataques terroristas, vivir en una zona peligrosa, una guerra. Nos sentimos vulnerables y aparte de ello, nuestras vidas están en manos de otras circunstancias.

Si bien no podemos estar listos y controlar al 100% lo que viene más adelante para nosotros, la manera en la que actuamos y nos preparamos relaja esa ansiedad brutal (que día a día viven MILLOOOOOOOOOONES de personas) y nos hace darles su real dimensión a las cosas. En etapas de prevención y calma podemos incluso adelantarnos a un abanico de posibles escenarios y hacer listas sobre cómo prepararnos:

Cosas como preparar una maletita salvavidas en caso de un sismo, por ejemplo. ¿Qué realmente se necesita? Documentos, copias, lámparas, dinero en efectivo, agua…etc. Si viajas en transporte público en las noches, llevar cambio para comprarle ese chocolate que Brayan de Jesús te ofrece y que te puede salvar la vida, llevar un celular viejo que ya no sirva. Si realmente crees que los aliens inteligentísimos quieren poblar sus planetas con nosotros, la peor especie de este mundo, pues crear un sótano para protegerte. Aquí se respetan todas las creencias, así es que, en este momento, siendo objetivos y maduros ¿Estamos listos para enfermarnos? Eso implica dinero, desgaste emocional, dolor físico…etc etc etc.

Bien, ¿Entonces cuidarnos como nos están pidiendo realmente es tan caro?

Cada que suena el despertador, ¿No soñamos con regresar a casa lo más pronto posible, incluso antes de dejar de posponer las alarmas e iniciar el día? ¿Cuántas veces no hemos rogado por tener un poco de tiempo para nosotros?

Yo les voy a compartir cosas que yo en lo personal hago cuando ya me saturé de redes sociales y noticias pedorras. Son sugerencias amables que si tienen su lado mágico psicológico.

Un ejercicio que me gusta hacer y que recomiendo en terapia es un cuestionario, simple y entretenido que cada que tengo una crisis personal o cada que un ciclo importante de mi vida finaliza y me deja «vulnerable» donde no sé quien soy, me reafirma conmigo.

Lo pueden buscar en internet, saldrán miles de opciones. Búsquenlo como «100 preguntas sobre mi» (no sobre MI PUPI, sino sobre ustedes mismos)

Ya sea en un Excel, en un cuaderno, en las notas del celular, pero los cuestionarios básicos sobre quienes somos nosotros aquí y ahora, quienes son nuestros amigos, cuál es nuestro sabor de helado favorito, cuál es nuestra canción favorita o nuestros sueños desde pequeños nos vuelve a centrar e incluso nos despierta sobre lo que estamos haciendo.

¿Me estoy alejando de esa magia que buscaba en mi vida? ¿He cumplido mis sueños o me la he pasado viviendo en automático? ¿Mi niño interior estaría orgulloso de lo que soy hoy?

Siempre he creído que aburrirse es para tontos. Hasta el ocio tiene su chiste, así que en vez de gastar horas del día buscando nada, salgamos más perras y preparadas porque el futuro es incierto, económica y anímicamente.

Por ejemplo, mi sueño es crear un podcast y no tengo la menor idea de cómo hacerlo. No sé editar, pero ahora tengo el tiempo para aprenderlo. Bendito 2020, bendito internet, bendito YouTube. De lo que quieras saber puedes encontrar maestros, tutoriales, hasta PowerPoints culerísimos narrados con las nalgas que tuvieron autoestima suficiente para subirse Y bendito Coursera.com que ofrece diplomados, cursos, maestrías en línea. La mayoría son gratuitos y puedes obtener certificados (eso si con costo) de ellos. La UNAM tiene su sección especial https://www.coursera.org/unam.  Yo ODIO Excel. Neta, lo odio, pero me puse de propósito aprender un poco estos días.

Es más, creo que voy a sucumbir al acoso de YouTube que se la vive mamando con anuncios de MasterClass en línea. Pero tengo la esperanza de que saquen una promoción.

Lean un chingo, hay millones de libros digitales gratis, bibliotecas internacionales, acervos universitarios, incluso librerías como Porrúa tienen catálogos gratis para esta cuarentena. Dale clic aquí para checar su catálogo

¿Planes? AMO LOS PLANES. Por ejemplo, de vez en cuando salen artículos que compartimos en redes sociales o reportajes en tv y revistas sobre viajes espectaculares y solo nos quedamos en el «ahhh ta chido @Pituqui Pitaqui vamos» Lo compartimos y «GOALS, ALGÚN DÍA…» ¿Por qué no vemos cómo lograrlo? Yo quiero vivir en Londres, y sé que tengo que trabajar un chingo y pues hacer proyecciones a futuro de cuánto tiempo, cuantas terapias a la semana, cuantas columnas, cuantas medias horas y cuantos años me tomará lograrlo me motiva. AMO hacer presupuestos, amo las finanzas saludables y estamos en el momento indicado de sanar nuestra relación con el dinero (Eso incluye gastos médicos y testamentos)   Checa esta página.

Hacer por ejemplo una lista de destinos, entrar a las páginas de aerolíneas, ir midiendo costos, buscar hospedajes, ver videos de viajeros o guías en YouTube e ir haciendo un presupuesto real, para algún día lograrlo. Ojo mijos, no estoy diciendo que YA mismo salgan corriendo a viajar, estoy hablando sobre el empezar a darle forma a nuestros sueños. Ese algún día llegará si sabemos dónde empezar.  Pasar del «Me gustaría ir a Dubái» a «Voy a trabajar durante cierto tiempo, ahorrar esta cantidad para poder viajar en primera clase en Emirates, hospedarme en la suite Embassador con balcón del hotel Armani y gastar en (pendejadas)…»   No me juzguen. Uno de mis sueños es hacer un viaje en una casa rodante por todo Estados Unidos. Quiero volverme una belleza sureña, quiero conocer bares de camioneros, ir a Six Flags Magic Mountain, ir a partidos de Baseball y de americano, pasar acción de gracias ahí y vivir la locura del Black Friday, vivir en Nueva York, acampar… entre muchos sueños más. Y nada me quita entrar a conocer los precios de hacer esas aventuras y soñar despierto es genial.  Pueden hacer tours virtuales de Disney, por ejemplo Tours virtuales Disney  y si quieren ayuda planeando el mejor viaje de sus vidas, llámenme.

Me gustan los podcasts, me gusta aprender de lo que sea y conocer el mundo a través de la experiencia de otros. Los pueden encontrar en Apple Podcasts, Spotify, YouTube y nos hacen sentir menos solos, honestamente. En el trabajo, en los traslados, en casita.

Mis favoritos, que me hacen sentirme mejor conmigo misma y siento que me dejan algo chido:

Leyendas Legendarias: porque me encanta todo ese pedo macabro de asesinos seriales, eventos paranormales, eventos históricos y risas locas a más no poder. De verdad me zurro de risa, aprendo, me da morbo y ganas de investigar cosas macabrosas y contenido de misterio, porque les gira la ardilla cabrón a esos vatos y el acento norteño es mi favorito. (Host: Jose Antonio Badia y Eduardo Espinosa)

The Goal Digger Podcast: porque siempre me dio miedo no poder emprender algún negocio por no haber sido economista ni niña Tec, pero claro que es mi sueño tener mi propia empresa. Este podcast te enseña paso a paso con conversaciones directas y reales que se debe hacer para lograrlo. (Host: Jenna Kutcher)

Sexópolis: es un podcast de sexología, directo, gracioso y educativo. La Host, Paulina Millán fue mi maestra cuando estaba estudiando para ser sexóloga, y me parece una mujer brillante y cagada.

Pretty Big Deal: Son entrevistas sobre temas reales de las personas famosas, siempre con el toque de positividad que de vez en cuando necesitamos y además te deja pensando mucho sobre que estás haciendo con tu vida. (Host: Ashley Graham)

Girl on Top: es el “Amiga, date cuenta”de los Podcasts. Leen las preguntas que más hacemos las personas con respecto a temas de amor, amistad y autoestima, dando respuestas que si o si, queríamos y teníamos que escuchar. (Host: Shallon Lester)

Y claro que escucho a Martha Debayle porque LA AMO y es mi espíritu animal y cuando termine mi etapa de ser una albañila tatuada con playeras de Star Wars que odia peinarse, quiero ser una señora como ella, tan evil, tan perra y con ropa negra y que ni un cabello se me mueva de lugar. La escucho porque neta me muero de risa, no me interesa en absoluto aprender a hacer decretos ni el Feng Shui, mucho menos ser ama de casa, solo amo lo perra que es.

Si tienen niños chiquitos en casa (mi corazón está con todas las mamás trabajadoras que no contaban con que sus niños estuvieran tanto tiempo en casa, es un pedo pedir permisos en los trabajos, pasar todo un día con un niño y no morir en el intento es algo que me sorprende y admiro), pueden hacer maravillas con poco, alimentar la imaginación de un niño neta no es cuestión de tener recursos materiales y económicos ilimitados. Desde la pregunta más básica que viene de adentro de nuestro ser «¿Qué me hubiera gustado saber de la vida cuando tenía esta edad?» hasta tener la oportunidad de reforzar modales, reglas básicas de autocuidado, inteligencia emocional (el mundo lo necesita, mucho), el promover ayuda en el hogar de manera feliz en vez de impositiva como parte de un equipo familiar, no se necesita invertir ni un peso.

Si me están leyendo, significa que tienen internet (o el vecino). Fuera de las caricaturas, hay canales de historia para niños con lo que nosotros los adultos nos podemos poner al día al mismo tiempo, podemos reaprender de muchos temas, conocer culturas, escuchar audiolibros mientras se hacen otras actividades. El Conejo y el Chilar (búsquenlo en Facebook) es una empresa casera que se dedica a la repostería, deliciosa y hecha con amor, tiene una cajita de repostería para Cuarentena. para chicos y grandes, que incluye galletitas, mangas con frosting, chochitos mágicos, e ideas para tener algo dulce en que distraernos.

Mastúrbense, redescúbranse.  La masturbación es el máximo regalo de placer que puedes hacerte, no hay espacio para que te equivoques. Tú dices cómo, cuándo, con qué e incluso con quién. Es el único acto con el que eres completamente sincero contigo mismo al darte exactamente lo que necesitas.

Aprendan a tener orgasmos. Siempre preguntan «¿Qué se siente?» y pues cada pinche persona en el mundo tiene una respuesta diferente. La meta de la sexualidad no es el orgasmo, pero es uno de los premios que todos queremos. Innovar si ya somos más asiduos a hacerlo. Por ejemplo, masturbarse frente a un espejo, admiren su cuerpo y su desnudez, usen lubricantes, mano cambiada (tenía que decirlo), que bajo CONSENSO alguien más los masturbe, utilizar algún juguete, ver otro tipo de porno, no ver porno en absoluto y dejar que su mente los guíe, con frutas como en «Call me By Your name» como quieran, pero no se pierdan la oportunidad de hacerlo.

Fantasear NO necesariamente significa que se esté insatisfecho con tu situación erótico-afectiva actual. 

Ah… y por favor. Encierren a Chayanne en un Búnker junto con Ricky Martin. Nomás en lo que pasa la pandemia. Cuídenlos.

También asesorías y orientaciones breves si se sienten abrumados, estresados o tristes (totalmente gratuito) Voy a estar dando terapias individuales o de pareja por videollamada, por Zoom o Skype (con un costo simbólico). Respondo preguntas sobre amor, desamor, amistades, familia, etc por correo. Lo que gusten. No están solos. Nadie lo está y la verdad es que la terapia en línea es igual de efectiva que la presencial.

Escríbanme a LaNorii@icloud.com si me necesitan o creen que alguien más lo ocupe.

Nos leemos muy pronto. Cuídense mucho, mucho mucho.

Pupi. Quien sigue impresionada por la cantidad de gente que a la fecha no sabe que debe lavarse las manos.

Sobre El Autor

Godinette pura sangre de día. Sexóloga todo el tiempo.

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