Hay días en los que el mundo se tiñe de rosa lo cual puede sentirse como un puntapié en el corazón para quienes como yo pasarán San Valentín con su propia compañía.

¿Sabías que yo nunca he pasado un 14 de febrero acompañado por una pareja? Y eso no significa necesariamente que no haya tenido un compañero con quien pasar juntos lo que muchos llaman el día más romántico del año. En fin.

De a poquito el corazón se nos comienza a partir y eso no es una sorpresa cuando lo único que nos rodea son las falsas imágenes de lo que debería de ser el amor. Parejas perfectas, regalos ostentosos y la promesa de que todo mal se extinguirá. Nos hemos sumergido en la oscuridad por la desesperación de saber cuándo es que llegará la persona ideal, él o la que vuela.

Vamos por la vida con la mirada apagada ¿Quién amaría a alguien así? Nadie quiere en su vida a una persona a la deriva. No te engañes más, ¿Cuál es el afán?  ¿Por qué aferrarte a esas falsas promesas? Deja de lado esas ilusiones pues el amor no está en un día sino en todos los días que vivimos y en las personas que nos acompañan, lo sé, quizá el amor de tu familia y amigos no sea aquel amor que esperas (o buscas) impaciente pero te diré algo que he aprendido, del amor nadie se escapa, tarde o temprano llegará mientras tanto es nuestra labor sacar provecho de cada día y de cada situación.

Los corazones rotos duelen pero nos hacen más fuertes…

Loose lips – Kimya Dawson

Probablemente falten años antes de llegar a la tierra prometida y ciertamente no será tal cual la imaginamos, pero será suficiente.

Corazones rotos, tengan paciencia.

Salvador Ordinola

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