Con apenas 37 años Pete Buttigieg el alcalde abiertamente homosexual de South Bend, podría convertirse en uno de los favoritos para ocupar la presidencia de los Estados Unidos por el partido demócrata. 

Haciendo un llamado de renovación política “El Mayor Pete” es una de las estrellas juveniles del Partido Demócrata junto a Alexandria Ocasio Cortéz, ubicándose en un tercer lugar sólo por detrás del ex ex vicepresidente Joe Biden y de Bernie Sanders y por encima de otros candidatos como las senadoras Elizabeth Warren y Kamala Harris, realmente su logro y lo más interesante es su orientación sexual, siendo un alcalde abiertamente gay en una zona que se considera como conservadora, casado con Chasten Glezman y siendo un ex marino condecorado que luchó en Afganistan se podría convertir en el primer presidente Millennial de los Estados Unidos.

Hay que aclarar que no sólo se ha declarado abiertamente gay, si no ha sido luchador por la aprobación del matrimonio igualitario y nunca ha dudado en declararse eternamente enamorado de su esposo, en un discurso que marca el inicio rumbo a la carrera presidencia y que es musicalizada con el tema Don’t Rain on My Parade” de Barbra Streisan, Buttigieg imaginó retroceder en el tiempo y dijo que cuando era un joven universitario tenía la fantasía de que “el día que anuncie mi campaña para la presidencia, lo haré con mi marido al lado“. y ante hombres y mujeres heterosexuales emocionados lo beso.

“Tenemos que proyectarnos hacia el futuro, con nuevos líderes para el 2030 o 2054, que es cuando yo voy a tener la edad que tiene hoy el actual presidente”, dijo en una estocada profunda sobre la enorme masa de Donald Trump. “Un día se escribirán historias, no solo sobre una campaña o una presidencia, sino sobre la Era que comenzó hoy aquí, en este edificio, donde el pasado, el presente y el futuro se encuentran…Hace frío, pero lo hemos sufrido todo el invierno. Estamos muy acostumbrados a estas temperaturas. Pero hoy, tú y yo tenemos la oportunidad de marcar el comienzo de una nueva primavera estadounidense”. Lo aplaudieron con ganas jóvenes que viajaban desde Chicago, Detroit y California.

 Para muchos creen que ya no el momento y el reloj ya le cobro factura a Bernie Sanders y  que es el momento real de los jovenes, “Realmente quiero que la generación más joven tome el control y que ya no haya más prejuicios por lo que somos”, dijo al diario local Linda Zach, una empleada de comercio jubilada de 67 años. “Los más jóvenes van a heredar todo lo que jodimos nosotros. Tengo esperanza de que lo podrán lograr“.
Si bien para muchos analistas políticos ven complicado que un político joven de un pueblo pequeño pueda llegar a la Casa Blanca es realmente satisfactorio ver vientos juveniles en una política que se encuentra lejana al electorado millenial.

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