Mucho tiempo sentí que yo tenía algo mal. Sentía que estaba rota y entre más trataba de encajar, más me perdía.

Tampoco me interesa saber lo que comía en la merienda el creador de Excel, ¿Por qué si el sexo no me interesa arman tanto alboroto?

En este momento de mi vida estoy replanteándome mi sexualidad, es dinámica pero también necesita reposar. Quiero saber si realmente la he vivido con gusto o por obligación.

No sé si recuerdan su educación sexual básica cuando eran chiquitos. Por supuesto que siempre han existido familias muy abiertas, sin embargo en el colectivo mexicano traemos arrastrando una educación basada en el secretismo, un sistema patriarcal machista y falocéntrica.

Y miren, con esto en ningún momento quiero hacer menos la educación que nuestros padres o tutores nos ofrecieron. Lamentablemente su generación no tenía tanta información o incluso el derecho a cuestionar sin recibir o una reprimenda o un mito cargado de desinformación.

Sin embargo, como parte del autocuidado y de la autonomía que cada uno de nosotros tiene, es nuestro trabajo personal el conocernos.

Después de analizar los factores integrales de la sexualidad como lo son la biología, la psicología y la sociedad, de registrar mis comidas, mis horas de sueño, los medicamentos que tomo y el como me sentía con mi vida en pareja, sumando el ambiente social actual, seguía castigándome a mi misma por no tener ningún interés sexual en absoluto. No me siento menos mujer, ni menos hermosa. Puedo establecer profunda intimidad en mis vínculos emocionales, pero en este momento y desde hace mucho, mi energía sexual, la líbido como la conocemos, está totalmente dormida. Y soy funcional en todos los aspectos.

Vivo de estudiar y analizar la sexualidad humana, escribo una columna de sexualidad, y no se me antoja nada. En la lista de cosas que no me interesan en este momento, andar con alguien o tener sexo es la última de ellas. En cuanto acepté que sentirme así estaba bien, en vez de luchar y gastar en medicamentos o en remedios mágicos, me sentí libre. Y ahorita soy más feliz que nunca.

Esto me sucede a mi, tal vez como algo temporal (de años), pero también existe la posibilidad de que sea mi preferencia genérica de por vida. Y es absolutamente válido. Estoy hablado de la asexualidad.

Según los estudios de Anthony Bogaert, profesor de Ciencias de la Salud Comunitaria y Psicología en la Universidad de Brock en Canadá, y otros reportes, el 1 % de la población es asexual. De las personas que no se sienten atraídas por nadie, muy pocas son capaces de reconocer que son asexuales. Hay investigaciones que indican que al menos el 5 % de toda la población en el mundo es asexual, y aunque existen tratamientos médicos que ayudan a aumentar la libido, muchas personas asexuales se niegan a tomarlos, ya que no reconocen tener un problema.

En nuestra cultura nos presentaron dos extremos solamente:

Por un lado la educación sexual a base de culpa y secretos “no dejes que nadie te toque, no seas cochino, el cuerpo es sagrado, el sexo es algo que solo se debe dar con amor, el pajarito sirve para hacer pipí, nunca dejes que se te vea la colita” incluso hasta “hay hombres que aman a otros hombres, hay gente rarita, no te juntes con ellos” y por el otro estamos sobre expuestos a que se sexualice absolutamente todo. la publicidad, las películas, la música, el mismo secretismo que nos deja el mensaje de que la sexualidad es un tipo de club secreto de cosas prohibidas a las que por alguna extraña razón todos quieren entrar.

En el momento en el que empezamos a desarrollar la curiosidad por nuestra sexualidad más o menos a la edad de 10 años pasando la etapa de latencia, lo que el sistema educativo hizo fue enseñarnos la biología de la sexualidad y el concepto de la concepción y el embarazo. ¿Recuerdan el debate que desató el libro de quinto de primaria al mostrar la anatomía del cuerpo humano? pues haz de cuenta que con eso nos dieron nuestra cuota de “ahí está, ya te enseñé”. Pero no nos enseñan lo que implica la sexualidad como una manera de establecer vínculos con los demás, ni como proteger nuestro corazón.

La sexualidad es innata, se nos dio un cuerpo bellísimo lleno de receptores de placer. que yo sepa, y por favor si alguien de ustedes conoce una especie viva que haya nacido para sentir dolor, me encantaría saberlo. pero los seres vivos por naturaleza buscamos el bienestar, el placer, sentirnos bien.

La asexualidad es diferente al celibato, que es una elección, o a la disfunción sexual, que hace que las personas con trastornos experimenten angustia debido a su falta de atracción sexual.
Un asexual puede disfrutar de un encuentro romántico, del coqueteo con otra persona, pero no manifiesta interés de intimar más allá. Llegar al coito no es un propósito para una persona asexual. Incluso puede causar molestia el hecho de solamente imaginarlo. Como toooodo en la sexualidad, es un espectro. Por supuesto que hay personas que disfrutan de masturbarse o del sexo, y el placer pero no se sienten atraídas primordialmente por ello,  y  prefieren enfocarse toda la vida al cultivo de hortalizas. Igual y hay gente que jamás ha tenido un solo contacto físico sexual que le causa placer, como un masaje, las texturas.  No están muertos ni son insensibles.
Tampoco denota un episodio traumante de la infancia ni miedo al sexo .
Es posible que aun así quieran mantener relaciones o experimenten atracción física y sean capaces de admirar la belleza en otros, sin importar el género.

En serio, hay tantas maneras de existir que  lo que hoy quiero no es enseñarles todas las combinaciones. Simplemente quiero que sepan que existe.

Como en todas las preferencias, la asexualidad tiene que ver con el objeto de deseo y la identidad, más que con la práctica concreta.

Culturalmente como sociedad nos dan roles e instrucciones que debemos seguir, las mujeres somos amorosas, delicadas, los hombres son fuertes y son proveedores. Todo lo que está fuera de ese espectro es raro. La comunidad LGBTTTIQA tiene que entrar en un estereotipo de ellos a huevo.  (Los hombres afeminados, las mujeres machorras, los trans quieren parecer mujeres…)

Nos enseñan que la sexualidad debe ser un acto de amor, pero ahí va la pregunta ¿Qué tipo de amor? romántico y de cuento de hadas. ¿Qué pasa con el amor propio?¿Qué pasa con el interés por la ciencia, por los videojuegos, por no tener sexo?

La educación sexual en ninguna  manera debe ser igual para todos. si el acceso a la información, si el derecho a cuestionarnos pero existen gustos como personas hay, encasillar la sexualidad nos está haciendo mucho daño como sociedad porque si salimos de ese molde que hemos perpetrado, somos raros, somos desviados y siempre un adjetivo negativo hacia nosotros deja un impacto mayor y durarero en nosotros.

Aprendemos que el cuerpo humano solo tiene dos formas aceptadas. Si naces como hombre debes tener una espalda ancha, cierta estatura, manos fuertes, un pene grande. Una persona que nace como mujer debe tener senos voluminosos, caderas anchas que demuestran mayor capacidad para procrear, voz dulce, una masa corporal minúsculo. Si no entramos en ese molde, parecería que el placer se nos niega y nos vemos segregados. hay millones de formas hermosas de existir, de expresarnos y de vivir. Y no todas incluyen terminar en la cama con alguien.

En este mes del Pride buscamos cambiar el miedo por orgullo, desde el encierro clamar libertad para que las personas puedan estar #encasaperolibres de violencia prejuicios y discriminación.

¡UNETE AL MOVIMIENTO!

Te invitamos a que seas parte del movimiento, usando el hashtag #EnCasaPeroLibres, que nos cuentes tus experiencias, que puedas alzar la voz con nosotros y también claro si necesitas a alguien que te escuche, necesites un abrazo, una guía o para realizar alguna denuncia, no dudes en escribirnos a contacto@genmagazinemx.com también si requieres algún asesoramiento psicológico con nuestra especialista  lanori1369@gmail.com 

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