El viernes pasado hablábamos sobre la discriminación, presentamos una aproximación sobre ella, cómo “infectaba” a las personas y, el punto más importante, cómo afecta a los derechos humanos de las personas.

Ahora nos centraremos en cómo remediar los efectos de la discriminación, el tema parece sencillo; sin embargo, no lo es, ya que estamos entrando en terrenos propiamente jurídicos, cuyos dominios generalmente son bastante teóricos y muy áridos en cuanto a su definición. Sin embargo, hare lo posible para ser lo bastante claro y sencillo para ejemplificar cada idea presentada.

Habíamos dicho que toda persona perteneciente a la población LGBTTTI, tiene desgraciadamente un alto porcentaje de ser discriminado; sin embargo, la pregunta obligada es: una vez que hemos sido discriminados, qué debemos hacer ante esa situación. Bajo este entendido te dejo cuatro sencillos pasos:

PASO UNO: Una vez que has sido discriminado, por más difícil que sea: mantén la calma, tanto las pasiones como los sentimientos son malos consejeros. Siempre tranquilízate, respira e intenta hablar con el superior jerárquico del establecimiento, trata de razonar con él, y  si esto es imposible de realizar, continua al siguiente paso.

PASO DOS: trata de obtener la mayor cantidad de información sobre la persona o el establecimiento que te ha negado el servicio. SUPER IMPORTANTE: mientras más detalles tengas sobre la situación (nombre de la persona o el establecimiento, hora, día, personas involucradas, palabras exactas que utilizo la persona, acciones del superior jerárquico respecto al hecho, el derecho o servicio que te fue negado, etc.), será mucho mejor. Resulta valido mencionar que tienes derecho a grabar y fotografiar la situación y, bajo ninguna circunstancia algún establecimiento o persona puede quitarte tu medio de grabación, sea cual sea.

PASO TRES: acude a las instituciones especializadas, ya sea el Consejo Nacional para Prevenir y Erradicar la Discriminación (CONAPRED), El Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), o la institución estatal competente en casos de discriminación, y presenta tu queja. Importante: tienes que narrar, o describir, los hechos detalladamente; una vez que acepten tu queja, estas instituciones trataran de limar las asperezas entre las personas involucradas.

PASO CUATRO: Sigue el procedimiento hasta sus últimas consecuencias, sea un procedimiento de conciliación o de investigación, lo importante es sentar precedentes útiles para las demás personas que puedan caer en tu misma experiencia. Vale la pena decir que, afortunadamente todos los casos presentados ante dichas instituciones resultan favorables para aquella persona que presenta la queja.

Habiendo planteado estos sencillos pasos, podríamos decir que más o menos tenemos una idea de qué hacer en caso de ser discriminado por un particular; pero ¿qué pasa cuando soy discriminado por un funcionario público, sea federal o estatal?

—agregar comentario final—

Sobre El Autor

Erick Gómez Berrocal es abogado egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, estudiante de maestría por la misma universidad, melómano, amante del arte, lector asiduo, investigador en potencia, escribo para LGBT México en GEN Magazine, cofundador y encargado del área legal de LGBT México.

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