Vamos a hablar de una película francesa. De Yann González, que se estrenó como parte de la sección oficial del pasado festival de Cannes, 2018.

La Daga en el Corazón cuenta la historia de Anne, una productora y directora de cine porno gay de los últimos años de los setenta, en París. Quien vive el final de una relación amorosa de 10 años, con Lois, su editora.

La historia corre paralela a una subtrama, un asesino serial apunta hacía miembros de la comunidad LGBTI y en específico a los actores de Anne. En un principio Anne se encuentra fría hacia los asesinatos pero conforme sus actores empiezan a desaparecer, ella se ve un poco forzada, a involucrarse y tomar cartas en el asunto.

La película es un gran ejercicio fílmico. Hace homenaje y referencia directa a varias películas específicas y estilos cinematográficos.

La trama en general se siente inspirada en Cruising de William Friedkin, en donde un asesino caza hombres que se liga en un bar Sado-Maso. Las primeras secuencias hacen referencia a este filme. Fotografiadas con un estilo muy parecido a lo denominado “Giallo”, cine italiano de terror. En donde los colores son muy contrastados, luces rojas y azules, o amarillas y verdes, etc.

Anne toma de inspiración los asesinatos de sus actores para convertirlas en historias para sus propias películas. Nos sumerge el personaje dentro de otra historia, dentro de la historia principal. Entre secuencias oníricas y secuencias de las películas que filma, la historia se va desarrollando dejándonos conocer al grupo que conforma el núcleo de Anne: personajes salidos de películas muy específicas del cine francés de  Marie-Claude Treilhou, D’Alain Berbérian (La Cité de la peur) y Blow Out de Brian de Palma. Son referencias muy concretas sin embargo la película se sostiene por sí sola y el homenaje se siente sutil.

Y no puede faltar mencionar la referencia más conocida de todas: Almodóvar. Archibald, interpretado por Nicolas Maury, es un personaje prácticamente salido de cualquiera de sus filmes. Podría ser una “Agrado” cualquiera, es un pastiche,  pero los personajes que se construyen tanto en la trama principal como en las historias paralelas y de cada personaje son homenajes como sátiras y como referencias directas de las mismas películas que filma Anne. Es decir la referencia dentro de la referencia.

En sí es un filme modesto, con una producción en función de la historia, nada complicada pero con mucho detalle y llena de momentos que van del humor negro al misterio. El mayor atractivo de la película es el personaje que construye Vanessa Paradis, pues aunque es completamente melodramático y en ratos hasta psicótico, le imprime mucha franqueza a pesar de los sentimientos que son polarizados. Y cabe mencionar que el soundtrack es muy divertido, enmarca la trama con beats ochenteros y sintetizadores que van de la mano con toda la película.

Y para cerrar, mención honorífica se lleva el mexicano Noé Hernández, quien hace el papel de José, otro de los actores porno de Anne. Su participación es pequeña pero memorable y muy entretenida.

Sobre El Autor

Cinco tazas de espresso, cuatro películas al día, un par de horas leyendo. ¡Qué bonito es soñar! Hablemos de cine, de todo tipo de cine. Lleguemos juntos al fondo del pantano o al hoyo del conejo. Amo el cine, la literatura, la música, en ese orden.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.