Pregunta del millón de dólares: ¿Qué pensarías si alguien te dijera que un tribunal internacional es más progresista que la máxima autoridad jurisdiccional de tu país? Si me lo preguntaras a mí, realmente me preocuparía, pues de alguna manera me estaría dando la idea de que mis Derechos Humanos están en riesgo de tener un retroceso, y por increíble que parezca, este retroceso fue o será realizado nada más ni nada menos que por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El 25 de Junio de este año, en el periódico “El Universal” que la Ministra Norma Lucia Piña Hernández proponía que la vía adecuada para realizar la reasignación sexo-genérica fuera a través de un procedimiento jurisdiccional. Hasta aquí, el asunto parece “relativamente normal”, sin embargo, al analizar el fondo del asunto, nos encontramos con situaciones totalmente preocupantes.

Ahora bien, dicha nota periodística se vincula de manera indirecta con el Amparo en revisión 1317/2017, resuelto por nuestra flamante ministra Norma Lucia Piña Hernández, éste nos explica que la “jurisdicción voluntaria” (procedimiento judicial, breve o sumario, y donde no existe controversia) es la vía adecuada para que toda persona Trans* pueda hacer efectivo su derecho a la identidad; sin embargo, en éste y en todo procedimiento judicial TIENES QUE PROBAR TUS PRETENSIONES HAYA O NO CONTROVERSIA, dicho más simple: la persona Trans* debe demostrar ante el juez como vive y expresa su PROPIA IDENTIDAD DE GÉNERO.

Sin embargo, ¿nos quedaremos con la sola opinión de nuestro supuesto H. Tribunal Constitucional? ¡Claro que no! Vayamos con una verdadera Corte defensora de Derechos Humanos, consideremos ahora el trabajo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, específicamente la opinión consultiva OC-24/17 de 24 de Noviembre de 2017 solicitada por la República de Costa Rica, con respecto a la identidad de género, e igualdad y no discriminación a parejas del mismo sexo.

Esta opinión es sumamente interesante, pero muy técnica, razón por la cual te dejo el link para que puedas leerla en compañía de tu amigo, abogado, pasante o profesor consentido; sin embargo, lo que nos importa de esta opinión viene en su capítulo VII. El derecho a la identidad de género y los procedimientos de cambio de nombre, en todos sus apartados.

Ahora bien, para comparar brevemente lo dicho por nuestra flamante ministra Norma Lucia y la Corte Interamericana, analizaremos los dos puntos más controversiales de todo procedimiento de reasignación de sexo-genérico: su naturaleza y los requisitos que deben cumplirse para llegar a su objetivo.

Vamos con la naturaleza del procedimiento para reasignación de sexo-género, de acuerdo a la ministra Norma Lucia “UN PROCEDIMIENTO JUDICIAL” es la vía idónea para realizar el procedimiento de concordancia sexo-genérica, puesto que ”Bajo esa óptica, si el PROCEDIMIENTO JURISDICCIONAL que conforme a la legislación tanto sustantiva civil como procesal para el Estado de Veracruz debe seguirse para variar algún nombre u otra circunstancia esencial del acto registrado como lo es el sexo y la identidad de género [sic] la persona, es una jurisdicción voluntaria de carácter eminentemente sumario y gratuito,…”

¿Qué dice la Corte Interamericana respecto a la naturaleza del procedimiento de reasignación de sexo-genérico? Menciona lo siguiente: “el procedimiento que mejor se ajusta a los requisitos establecidos en esta opinión es el que es de naturaleza administrativa o notarial, dado que EL PROCESO DE CARÁCER JURISDICCIONAL EVENTUALMENTE PUEDE INCURRIR, EN ALGUNOS ESTADOS, EN EXCESIVAS FORMALIDADES Y DEMORAS QUE SE OBSERVAN EN LOS TRÁMITES DE ESA NATURALEZA.”

Y si pensaste que no podía acabar mejor, concluyó con: “se puede también señalar que la regulación del procedimiento de cambio de nombre, adecuación de la imagen y rectificación de la referencia al sexo o género, en los registros y en los documentos de identidad para que puedan ser conformes con la identidad de género auto-percibida, NO NECESARIAMENTE DEBE SER REGULADO POR LEY EN LA MEDIDA QUE EL MISMO DEBE CONSISTIR ÚNICAMENTE EN UN PROCEDIMIENTO SENCILLO DE VERIFICACIÓN DE LA MANIFESTACIÓN DE VOLUNTAD DEL REQUIRENTE.”

De tal manera que, para la Corte Interamericana resulta preferible un procedimiento meramente administrativo, sin formalidades, donde sólo baste la voluntad de la persona; a todo un procedimiento jurisdiccional que por más breve y sumario que sea, no deja de ser largo y complicado para las personas trans*.

Ahora vayamos con las formalidades para cumplir su objetivo, nuestra apreciada ministra Norma Lucia nos dijo que la “jurisdicción voluntaria” era la vía idónea para hacer efectivo el derecho a la identidad de las personas trans*; sin embargo, como en todo procedimiento judicial, uno debe probar lo que afirma, esto se traduce en: toda persona trans* debe comprobar su identidad de género, mediante pruebas o dictámenes psicológicos o médicos.

Sin embargo, ¿qué dice la Corte Interamericana de los Derechos Humanos? Su opinión es diametralmente opuesta, pero tan concisa, que sólo basta citar un párrafo: “La regulación y la implementación de esos procesos deben estar basados únicamente en el consentimiento libre e informado del solicitante. Lo anterior resulta consistente con el hecho de que los procedimientos orientados AL RECONOCIMIENTO DE LA IDENTIDAD DE GÉNERO encuentra su fundamento en la posibilidad de AUTODETERMINARSE Y ESCOGER LIBREMENTE LAS OPCIONES Y CIRCUNSTANCIAS QUE LE DAN SENTIDO A SU EXISTENCIA, CONFORME A SUS PROPIAS OPCIONES Y CONVICCIONES, así como en el DERECHO A LA DIGNIDAD Y A LA VIDA PRIVADA DEL SOLICITANTE.”

En términos súper simples, el trámite para hacer efectivo el derecho a la identidad de las personas trans* debe basarse exclusivamente en su consentimiento o en su voluntad de establecer su identidad de género en los registros civiles, sin siquiera tener que probar algo

Bueno, casi para terminar y reflexionar sobre la clase de ministros que supuestamente protegen nuestros derechos (salvo honrosas excepciones), citemos de nuevo a la Corte Interamericana: “(el Alto Comisionado y varios órganos de Derechos Humanos de Naciones Unidas)…recomiendan  que el proceso de RECONOCIMIENTO de la identidad de género no debe imponer a los solicitantes el cumplimiento de requisitos abusivos tales como la presentación de certificaciones médicas o pruebas de estado civil de no casadas, tampoco se debe someter a los solicitantes a pericias médicas o psicológicas relacionadas con su identidad de género auto-percibida, u otros requisitos  que desvirtúen el principio según el cual la identidad de género NO SE PRUEBA. POR TANTO, EL TRÁMITE DEBE ESTAR BASADO EN LA MERA EXPRESIÓN DE VOLUNTAD DEL SOLICITANTE.”

Únicamente para concluir, y no hacer (aún) más aburrida y tediosa la lectura; alguien podría decirme que las opiniones consultivas de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos son meras orientaciones (pues al fin y al cabo como su nombre lo indica son meras opiniones), cuyo fin es desentrañar el sentido de la Convención Americana de los Derechos Humanos; PERO, yo podría contestarle que dichas opiniones pueden o ser consideradas por los jueves tanto locales, como federales, para solucionar los casos sujetos a su competencia; o bien, no pueden ser tomadas en cuenta, PERO en este último caso, el juez debe establecer las razones de por qué no fue utilizada dicha opinión.

Eso suena bastante bien, y así lo establece la tesis “Opiniones Consultivas de la Corte Interamericana  de Derechos Humanos. Implicaciones de su carácter orientador para los jueces mexicanos” , de tal manera que, nuestra querida ministra Norma Lucia debió mínimamente haber consultado el trabajo de la Corte Interamericana, para dar una solución más apegada a los Derechos Humanos de las personas trans*, y mucho más progresista; puesto que, si sus inferiores jerárquicos consideran seriamente las opiniones consultivas de la Corte Interamericana para proteger los Derechos Humanos de todas las personas, ¿por qué ella no debería hacerlo?

Por cierto, la creación y redacción del presente texto está orientado a externar mi apoyo al trabajo de mi gran amiga Jessica Marjane de “Red de Juventudes Trans” y Gabriel Ambriz de “Jauria Trans”, espero les guste.

 

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de GEN Magazine México. 

Sobre El Autor

Erick Gómez Berrocal es abogado egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, estudiante de maestría por la misma universidad, melómano, amante del arte, lector asiduo, investigador en potencia, escribo para LGBT México en GEN Magazine, cofundador y encargado del área legal de LGBT México.

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