“La mama increíble. A lágrima, moco y baba, como la traiga y a lo que le huela” es algo que me gustaría poner en mi CV además de encontrar a Wally rápido y tocar la flauta Yamaha. El sexo oral bien hecho empodera. Y todos podemos lograrlo.

Crecí en una generación en la que la mitad de lo que sabíamos de sexualidad era a través de los mitos de las personas que iban en grados más arriba que nosotros (pensaba que los chicos que iban en prepa ya eran mini adultos y ahora veo a la gente que va saliendo de secundaria como niños de primaria) y la otra mitad de la información eran videos, internet o aventarnos a ciegas a vivirlo. Amigos, el sexo oral hecho a huevo, por “reciprocidad” y solo por cumplir, incluso presionar a la otra persona es ofensivo, agresivo y cero sensual. Hecho así como prepos, o tratando de imitar el porno como huachicoleando petróleo en chinga por sus vidas es aburrido así como el sexo solo porque si.

La primerita vez que le di sexo oral a un hombre, tenía 15 años y fue en el baño de una fiesta. El dude me puso de rodillas, se sacó la masacuata y me la restregó en la cara sin la menor delicadeza. Como una cachetada verguera. No estaba para nada enojada, la verdad fue divertido, yo ya me moría por perder mi virginidarks y experimentar, y lo mejor de todo es que ese vato tenía novia, estaba en la misma fiesta y yo la odiaba mucho y recién me acababa de pelear con ella. Me sentí una huachicolera del placer. Era el primer pene que veía en vivo, de carne y sin hueso. Yo era la mujer más feliz del mundo. Entonces a partir de ese día asocié el sexo oral con poder personal y felicidad.

Es que verán, he conocido muchas amigas y amigos que consideran el sexo oral como una forma de sumisión y humillación. Si, creo que todos hablan de como les va en la feria. Desde el hecho de que les apeste la cola, metan harto diente, la chupen con jetas y sin ganas, eyaculen sin avisar, vomiten, les rompan el frenillo, les succionen el clítoris tanto que se hincha por días y ni orinar se puede después, los que lamen como idiotas o quienes se la comen con hambre.

Amigas, amigos, la maravilla del sexo es que entre más practiquemos, mejor nos sale. Mijos, anótenle, el primer tip estrella: Halls plateadas.  No solo sirven por si les ruge la bocina, o por si traemos la garganta seca. El mentol y el cambio de temperaturas es maravilloso en los genitales. El único hombre que ha sabido darme sexo oral sin que nomás finja y vea para arriba esperando a que acabe el martirio, usó Halls plateadas conmigo y vi fuegos artificiales Disney. Yo siempre las cargo en mi bolsa, siempre es grato innovar y estar listo.  Busquen la publicidad en las redes sociales oficiales de Halls, incluso ellos hablan de eso. Se meten una Halls a la boca, la saboren, dejan que el caramelo vaya consumiéndose, lamen los genitales de la persona con la que están en ese momento y sóplenle un poquito. Jueguen con el aire  que sale de sus bocas. Y  si no les gusta, vienen y me reclaman.

Pero a ver, ¿Qué es el sexo oral? Yo sé que de entrada todos tenemos un concepto muy gráfico de lo que es, pero tomen mi humilde manita y aprendamos de nuevo, resignifiquémoslo para gozarlo aún más. Aparte es gratis, siempre se agradece y en algunos casos ayuda al tratamiento de problemas sexuales como la disfunción erectil, la eyaculación precoz y la anorgasmia.

El sexo oral solo es una extensión de otras actividades sexuales. Creo que a la gran mayoría nos gustan los besos. Y ya sea fajando o ya a pleno coito besamos a la otra persona, el cuello, los hombros, el abdomen, la espalda, el pecho. Simplemente es el recorrido completo, ir a las zonas más íntimas del otro.

Besar, lamer, succionar los órganos sexuales externos. La boca tiene una gama impresionante de actividades. La lengua, ese músculo que se nos dio para el placer tanto como para degustar lo que más nos apetece como para hacerla de a pedo, hace posible la percepción de sensaciones increíbles parra la persona que recibe “atenciones orales”. La boca no solo es capaz  de “acoger”, sino de penetrar y sondear, acariciar, lamer, morder y besar. Y si, es un acto mucho más íntimo que incluso usar genitales o las manos.

Se le conoce como Fellatio (del latín fellare que significa “succionar”) a la práctica erótica de lamer y succionar el pene. Para hacerlo bien hay cosas básicas que debemos tener en mente:  que ser muy gentiles y cuidadosos con esa zona.  No hay que morder los genitales, no importa si tienen dientes de mula, hay que ser cuidadosos, también procurar que si queremos que alguien atienda oralmente esa área tener buena higiene y no traer queso cottage en el glande,  discutir y llegar a un acuerdo sobre el tema del semen. Oigan, no es obligación tragar. Yo aprendí que si no avisan y si yo no quiero, me quedo con el semen en la boca y los beso y se los paso todos en el hocico. Ojo por ojo, amigos. También no exagerar con movimientos bruscos pues podemos lastimarnos y lastimar al otro, y que siempre es bonito usar las manos para estimular más.

Ahora, los tips mágicos además de las Halls plateadas:

Es importante encontrar una posición en la cual podamos jugar cómodamente con el pene del oto. Algunos hombres prefieren estar recostados, otros sentados. Eso elimina el estigma de la típica posición del hombre de pie y su pareja de rodillas a la altura del pene. Amigos, neta, ¿Por qué sienten que eso es sumisión? A mi al contrario, me empodera y me encanta sentir que es una manera de homenajear al otro y así de esa manera ofrecerle placer infinitos. Antes de querer compartir con otro su sexualidad e intimidad, hagan una revisión rápida a su autoestima, en serio. Se lo van a agradecer a ustedes mismos.

En cualquier posición que elijan, es importante no olvidarse de los testículos y en algunos casos, del ano. SI, DIJE ANO. A-N-O. El beso en la boca es cosa del pasado, la moda ahora es el beso en el ano. Pero esa, mi práctica favorita, la dejaremos para la próxima semana porque sé que sigue siendo un tabú y se merece su tiempo. Para quienes estan muy seguros de si mismos y no le tienen miedo al placer, es el llamado beso negro o beso de colibrí, o sorbete de anís como le digo yo. Si, es jugar con el ano del otro. Y es mágico. Si les da curiosidad y no se aguantan las ganas hasta la próxima semana, escríbanme, pero no lo hagan al aventón pues van querer coserse la boca por siempre, o algo así.

Es lindo jugar con los testículos pero también lo básico es leer al otro. En vez de llegar a avorazarnos y querer imitar una película porno donde chupan con hambre y desesperación, debemos jugar con el pene, admirarlo, conocer su longitud, tocarlo, besarlo y recorrerlo entero para saber como proceder. Es todo un arte. En serio, soy  una admiradora de los penes, me parecen fascinantes y escuchar a un hombre gemir de placer me da vida. El tomarnos el tiempo en descubrir la química que tenemos con el otro, saber que nos gusta a nosotros e ir conociendo a la persona con la que estamos es el toque que distingue una cogida promedio, mediocre y totalmente olvidable a que te consideren como una de las mejores, esa que te hace morderte los labios cuando lo recuerdas y te pasa del “pues normal” a “no mames, delicioso”. Recuerden que la vida es muy corta para estar malcogidos y ser normales. Un tip es poner atención a lo que el otro desea y dejarnos conducir por el ritmo y movimientos que le gustan o incluso podemos decir “dirígeme”. Todos ganamos.

Y no le teman a los penes que no tienen la circuncisión. Pídanle a su pareja que les enseñe como retirar el prepucio e incluso como se masturban. Que sean más sensibles no significa que sean intocables o se lastimen con todo. En cuanto lo aprendan a hacer van a decir “¿Y ya, era todo?”. Se los prometo, conocer al otro es increíblemente erótico.

Hay que tomar el pene con la palma de la mano, manteniendo ocultos los dientes, humedeciendo la punta con saliva. Y si, también se vale una ayuda extra desde escupirle nosotros o utilizar algún tipo de ayuda como lubricantes comestibles de sabores a base de agua y condones de sabores (sexo seguro amigos, muy rico y todo pero la práctica del sexo oral sin protección nos expone a contraer fácilmente enfermedades de transmisión sexual, y en el caso por ejemplo del VIH, es mucho menor el riesgo de contraerse por prácticas orales a diferencia de las prácticas penetrativas anales y vaginales)

“Ay Pupi, es que siento que me ahogo”. Pues que afortunado usted. Pero no queremos vomitar ni pasar un mal rato, lo importante siempre es respirar por la nariz de a poquito, tomar el control de las lamidas o succiones, tener cuidado con no pegarnos en la garganta.

Para más placer, imiten un bostezo antes de meterse el pene en la boca, practiquen con paletas de semáforo, paletas heladas, plátanos, lo que sea para que conozcan sus alcances y hasta sus caras. Bienvenidos al mundo de la garganta profunda.  Usen la lengua desde la punta del pene hasta su base, recorriendolo en toda su extensión y cambiando la dirección y ritmo de sus lamidas. Dar besitos, masturbar con nuestra mano, con los senos en caso de tenerlos, mirar fijamente al otro mientras tienes su pene en la boca y lo haces desaparecer es muy bonito.  Yo sé que es muy gracioso leer esto así sin verlo, pero sé que lo están imaginando.

Amigos, amigas, hay que tener buena higiene. Sé que a veces es imposible bañarnos 3 veces al día o andar planeando nuestros encuentros sexuales. Pero tampoco tiene que valernos madre. Digo, cuando veo a Voldemort de verdad como la traiga y como le huela, si fue a mear 7 veces ese día o si estuvo todo el día sentado en la oficina. Incluso si manejara de Mérida hasta Mexicali sin cambiarse de calzones honraría su pene. Pero hay gente que tiene otro sentir y es totalmente válido. El punto es siempre encontrar un punto de acuerdo con el otro.

 

El cunnilingus (del latín cunnus que sigifica “vulva” y lingere “lamer”) es la estimulación oral de los órganos sexuales externos femeninos. Creemos que porque sabemos de la existencia e importancia del clítoris tenemos que volcarnos de más en ello, pero es todo lo contrario. Lo hermoso del clítoris, que es un órgano sexual situado en el interior de la vagina y que es visible desde la parte superior de la vulva, arribita del meato urinario es un botoncito del Diablo que se nos fue otorgado a las mujeres únicamente con el fin de proporcionarnos placer. Está cubierto por los labios menores y es un área sumamente sensible, por lo que irnos con la finta del porno común y corriente de que hay que frotarlo como rayón con polish para estimularlo es la peor idea. O que hay que chuparlos violentamente como granada china (esa que parece moco) y lamerlo como perro en desierto. Lo único que logran es que se hinche y nos duela. No nos excita. Aparte de que pensamos que son unos idiotas.

Yo odio que me den sexo oral. Me incomoda y no porque me de pena. Me encanta todo de mi cuerpo, y estoy segura de mi higiene y de mi alimentación. Y cuando he llegado a probar los sabores de mi amor, me complace mucho. (Coman piña, ya les dije). Pero odio que me den sexo oral porque NO SABEN. Se enojan si los dirigen.

En general el área de la vulva (si amigos, la vulva es lo externo y la vagina es el hoyito de la felicidad que está dentro) está incomprendida y mal atendida. Y mucha responsabilidad la tenemos nosotras por permitir cogidas mediocres por no autoconocernos y saber que si y que no nos gusta, y por fingir para que los otros no se sientan mal. En vez de comernos la vulva de una mujer como peros San Bernardo en cocaína, deberíamos otra vez detenernos a admirar la anatomía y usar todo lo que tenemos a la mano. Encontrar el clítoris pero no hostigarlo, jugar con los dedos dentro de la vagina para estimular la lubricación y hasta encontrar el famoso punto G,  penetrar le vagina con la lengua, recorrer todas las zonas aledañas como la parte interna de los muslos, utilizar toooodo el largo de la lengua para también atender a los labios, masajear las otras partes del cuerpo de la mujer e identificar esos brinquitos de genuino placer que damos. En vez de preocuparse por el orgasmo vaginal y ser el penetreitor, deberían saber que el mejor orgasmo es el clitoridiano y es muy muy fácil de lograr. Y una de las mejores maneras es a través del sexo oral. Un tip mágico si es el hermoso “siéntate en mi cara” donde se tiene mejor control de toda el área ,  y es más erótico que te acuesten, te abran de piernas y te laman. Háganlo y si no les gusta, otra vez vengan a reclamarme.

Resultado de imagen para nala gets her ass licked gifComo una persona que ama y adora a los hombres tanto como a las mujeres, he tenido la fortuna de tener buenas maestras que me enseñaron que la clave del sexo oral a una mujer es la paciencia. Un buen beso en la vulva es la clave. Y me ayuda pensar en hacerlo como me gustaría que me lo hicieran a mi. Jugar con texturas, jugar con temperaturas, saber el umbral de aguante de la presión que cada una tiene. Es muchísimo menos sensible que el pene, así es que no tengan miedo a darle una hermosa y fuerte lamida.

Yo no puedo decirles cual es la mejor manera de hacerlo. Solo sé que odio el 69 (sexo oral mutuo y al mismo tiempo) porque no me concentro ni se siente lo mismo. Pero inténtenlo sentados, parados, acostados, colgados, en el coche, en una mesa, donde quieran, pero descubran ustedes como se sienten más cómodos.

Y disfrutarlo. Todo el proceso. Los sabores  incluso las texturas, los sonidos, toooodo. Prueben no hacer todo tan automático y con más consciencia de lo que van sintiendo.

El placer está en nuestras manos, y también en nuestras bocas. Practiquen, practiquen y cojan un chingo hasta que les salga como quieren. 

¿Están dispuestos a dejar de tener sexo mediocre o aún tienen pelos en la lengua para pedir lo que quieren?

Nos leemos la próxima semana

 

Sobre El Autor

Godinette pura sangre de día. Sexóloga todo el tiempo.

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