Hubo un momento en que hablar de Madonna significaba hablar de vanguardia, de tendencia, de pauta. La reina siempre fue la punta de la lanza, pero llegó un 17 de abril de 2019 y la duda más legitima nos acechó… ¿tiene algo verdaderamente nuevo (y bueno) que entregarnos Madonna ? La respuesta de ella fue “Medellín” y, desde esta trinchera y sin ánimos de pelear les digo, la realidad es que la respuesta de la cantante fue un error, permítanme explicarles porque creo esto…

La reina del pop tiene una cantidad impresionante de éxitos en su carrera, Rolling Stone la nombró como la figura femenina del pop más famosa de todos los tiempos y se han gastado ríos de tinta y bosques hechos papel hablando de ella, de sus logros, de su música.

Hoy, con 60 años es difícil imaginar que se mantenga firme en el gusto del público, mismo que ha mutado, que ha variado, que se ha vuelto más grande, pero a la vez más exigente, y sin embargo hasta hace unos días parecía que Madonna lo había logrado de nuevo: anunció que tendría un dueto con una de las figuras más emblemáticas del reggaetón actual e ídolo de masas: Maluma. La fórmula parecía perfecta… el resultado fue un desastre.

“Medellín” abuso del auto tune en la voz de la cantante, quedó corta en términos de producción, de lírica y de creatividad contra lo que ambos cantantes han entregado con anterioridad y sobre todo parecía la maqueta sin masterizar, sin post producción de una canción que quizás necesitaba más cariño, más trabajo. Con esta entrega a Madonna le ha quedado clara una cosa: los tiempos actuales si exigen mucho más inventiva que likes.

A Maluma lo raspa desde la perspectiva menos fatal: se erigirá como el último artista (hasta hoy) en colaborar con la reina, hablando, el sí, desde el like por los likes. Las dos caras de la moneda, ambos perdieron la oportunidad de demostrar sus virtudes y dejaron más expuestas sus miserias ante el escrutinio público, sin necesidad y quizás con necedad.

Muy atrás quedaron los mejores años de Madonna y sus éxitos que lo mismo reconocían en los Grammy’s, que en el Rock And Roll Hall Of Fame, hoy en las plataformas digitales, en las interacciones en tiempo real, en lo efímero de la red y el discurso de tableta y celular Madonna ha pasado a ser ese ente obsoleto que no logró sobrevivir al paso natural del tiempo. ¿Duele decirlo? Si. ¿Es necesario señalarlo? Lo es.

Esperar un disco revolucionario de la reina hoy es crear falsa esperanza, pero esperanza al fin y al cabo. Ojalá que suceda, pero en el primer round el respetable noqueó a la reina y le demostró el porque es necesario entrenar.

La reina nunca dejará de ser la reina, no hasta que alguien revolucione tanto como Madonna … sin embargo, es necesario entender cuando se está más cerca del final que del principio. Quizás este es el inicio del final… quizás no. En 1986 The Smiths lanzaba su tercer álbum de nombre: “The Queen Is Dead”, y en 1986, tras terminar la gira “The Virgin Tour” (en la que Beastie Boys eran los teloneros), Madonna grababa su tercer álbum: “True Blue”.

En este álbum viene “La Isla Bonita” que es claramente uno de los antecedentes de “Medellín” y uno de los grandes éxitos de la reina. Que lejos han quedado los tiempos de “La Isla Bonita” y la experimentación, la claridad, la vanguardia y que cerca se ve la premisa que The Smiths lanzaron en ese 1986: The queen is dead…

¿La reina ha muerto?

Viva la reina.

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