La semana pasada hablábamos del mito sobre el tamaño del pene y demás partes del cuerpo en hombres y mujeres. Y un querido amigo me propuso la maravillosa idea de explicarles un poco más sobre nuestro cuerpo.

Me parece fantástico pues si tratamos de ser incluyentes y educar, muchas personas de las que nos leen no tienen el menor interés en conocer una vagina en persona pero les da curiosidad y algunas aún se sacan de onda cuando ven un pene sin circuncisión. Incluso nosotros mismos no nos hemos tomado el tiempo para conocernos.

Bienvenidos a un breve y saludable recorrido por el pene. La próxima semana hablaré de las mujeres y las complejas maravillas que tenemos, no se preocupen, que hay Pupi pa’ rato. Les prometo que es totalmente Safe For Work y pueden leer esto en su godinato sin que les salgan imágenes raras.

Hoy les hablaré de los ÓRGANOS SEXUALES PÉLVICOS EXTERNOS (OSPES), lo que comúnmente conocíamos como ÓRGANOS REPRODUCTORES. (¿Se acuerdan cuando éramos chiquitos y no calculábamos bien el espacio en la cartulina para poner el tema? Así de arcaico es ese nombre)

Para las personas de sexo masculino (y algunas especies de animales) están los testículos, escroto o bolsa escrotal y el pene.

No importa que sea 2018, se los voy a repetir para que estén tranquilos:

Cuando hablo de sexo únicamente me refiero a las características físicas determinadas genéticamente.

La identidad de género es el sentir psicológico íntimo de ser hombre o mujer y es un tema bastante hermoso que merece que le dediquemos un espacio especial (se vale proponer), pero hoy solo estamos hablando del cuerpo humano as it is.

 

El Pene.

 

Nepe, poringa, pito, pilinga, chosto, verga, la sin hueso… es una estructura que se forma desde adentro de la pelvis y está formado por músculos, 3 capas de tejido esponjoso que cuando se llenan de sangre causan la tan apreciada erección, arterias, venas, cuerpos cavernoso y esponjosos y ayuda tanto a poder practicar el coito como a excretar orina y semen.

Todos tienen las mismas partes, que son:

Glande: la cabecita, que tiene el orifico por donde sale la orina, el semen y el líquido pre eyaculatorio.

Tronco: tiene forma de tallo y se extiende desde la puntita hasta el abdomen.

Prepucio: es una capita de piel que cubre y protege al glande. Cuando el pene se endurece, el prepucio se retrae y deja la punta expuesta. Por razones culturales y religiosas la circuncisión se practica (le quitan la capita para que el glande ande al aire). Incluso la piel retirada del prepucio puede funcionar para crear injertos de piel en personas que sufren quemaduras. Hay millones de opiniones sobre la estética, y si me dieran un peso por cada persona que se saca de onda con un pene que aún conserva su capita y me pide ayuda, ya tendría un bicitaxi en Chimalhuacán.

Mi recomendación es NO hacerla a menos que sea un tejido que no les permita orinar. Le quita sensibilidad al glande entre todos los rozones de calzón o de pantalón jean que se dará en la vida. Cuando tenga a mi primer hijo, Elver, me encargaré de que siga escondido su capullito de Alhelí. Ahora, si deciden no hacerle la circuncisión a sus hijos, enséñenles a tener una higiene adecuada para no acumular restos de orina y semen (esmegma) que les cause infecciones futuras.

Y queridas y queridos míos, si su pareja tiene un pene sin circuncisión, pídales de la manera más atenta que les enseñen como manipularlo. Aprender es sexy.

Frenillo: se encuentra donde el prepucio se junta con el revés del glande. Está justo debajo de la cabeza y tiene forma de una pequeña “V”. Es extremadamente sensible y muchísimas veces puede lastimarse. Hagan de cuenta que es como el pellejito que tenemos bajo la lengua.

Escroto: una bolsita de piel que cuelga debajo del pene, donde descansan los testículos para mantenerlos a temperatura correcta para que los espermatozoides estén al dente. La piel del escroto está arrugada, el color varía en cada persona,  en un lado puede ser más grande que el otro y dependiendo la complexión de cada quien, puede o no contener vellos púbicos.

 

PERO NO TODOS SON IGUALES.

 

Para la ciencia, únicamente hay dos clasificaciones de pene:

Los penes de sangre y de carne.  Básicamente el pene de sangre es el que está en estado de reposo, dormidito y humilde, pero en estado de excitación y erección puede aumentar hasta 10 veces su tamaño. Es el tipo de pene más común.

(Ya llevamos más de 10 minutos juntos, ¿Ya se sienten cómodos con la palabra pene?)

El pene de carne es el que incluso en estado de flacidez se ve grande, y no cambia mucho de tamaño cuando está erecto.

NO es algo que ustedes pudieran controlar, pedirle a los Reyes Magos de la genética (¡QUE TAMBIÉN SON LOS PAPÁS!) o puedan cambiar. Así nacimos, viene de generaciones y generaciones de su familia atrás.

 

 

Dejen de compararse y aprendan a usar lo que tienen. Recuerden que el tamaño promedio de un pene erecto es de 13.24 centímetros, mientras que en reposo es de 9.16 centímetros.

 

 

Aprendí a la mala que el pene no tiene huesos, pues supe que un pene se podía ROMPER fue a los 10 años. Esta es la escena:

Yo estudié en el Instiputo México. Cada semana hacían ceremonias por cualquier tontería (escuela religiosa al fin) pero era mágico pues nos dejaban salir temprano a hacer NADA y las mamás que eran amas de casa nos llevaban a todos los niños a desayunar ‘Al Vips’. Las mamás se ponían a chismear en una mesa larga, y nos mandaban a ver si ya había puesto la marrana. Nos odiábamos entre todos pero teníamos que convivir. Por eso ahora somos tan buenos Godinez.

A medio desayuno, mi mejor amigo y yo nos acercamos a la mesa de las madres que estaban contando la triste historia de como la mamá de otro amigo le había roto el “asuntito” a su marido “en la intimidá” y que lo sacaron en camilla, con el pene entablillado y en bata. El chisme completo es que la cambió de posición, y ella por andar en brama se alocó y se dio un mal sentón. Un mes de recuperación.

Yo llegué ese día con mis papás a preguntarles si algún día me podía pasar y casi me revientan el hocico a golpes en vez de explicarme que yo era mujer. Y ni modo, me puse a investigar. No, no tiene hueso.

 

Y encontré también que hay muchas formas de penes.

  • El más querido, es el “Champiñón”, la base suele ser un poco gruesa pero la característica primordial obviamente es el glande prominente.
  • El tipo más común es el de “lápiz”, no muy grueso, casi recto y con el glande en forma afilada.
  • Curvilíneo, el que se va para un lado. Es igual muy común y si, la ropa interior y el tamaño ahí tienen mucho que ver.
  • Banana, donde la cabecita y la base son del mismo grueso, pero después del cuerpo se ensancha.
  • Conito, como en triángulo, donde es delgado en la cabecita y con un cuerpo que se ensancha hacia los testículos.

Es muy común que tengan los genitales tengan vellos, y que haya un olor característico, y esto se debe mitad a las feromonas – mitad a la higiene y alimentación.

Las feromonas son olores de tipo sexual que no son percibidos por el olfato humano, y parte de la creación de las feromonas es el sudor.
En el hombre, ese olor característico tiene una mezcla de la feromona Androstena, la cual transmite fuerza, agresión y dominio, Androstenol (en muy poquita cantidad pues deja de producirse vorazmente después de los 20) la cual ayuda a manipular la percepción de los otros,

Dato curioso, ese “olor a sexo” después de un buen encerrón, es a causa de las Copulinas, feromona que se secreta gracias a los flujos vaginales de la mujer mezclada con las del hombre.

Y sobre ese preciado, a veces incomprendido y hasta repudiado semen, es solo un humilde y feliz líquido viscoso y blanquecino que se encarga de llevar al final de su aventura a los espermatozoides. Tiene un sabor muy característico, como a cloro o a monedas con agua, pero cada hombre tiene un sabor diferente de acuerdo a su alimentación, su estado de ánimo e incluso a su frecuencia sexual. Si supieran por todos los lados del cuerpo que pasa cada parte que conforma al semen, lo apreciarían más. Ojalá hubiera un Kidzania o un tallercito sobre eso para que lo valoraran más y no le hicieran el fuchi. Es un viaje hermoso porque mientras empieza a crearse en una glandulita, la otra le pone una proteína feliz, pasa por otro lado por el escroto que le echa otro liquidito para que los espermatozoides sigan vivos y calientitos, nadan nadan hasta otra parte que los tendrá ya listos para salir con la esperanza de crear una nueva vida o de pues, quedarse en la garganta, supongo.

Para que un hombre eyacule al menos deben pasar 2 minutos y medio (viene- pronto) de prácticas masturbatorias o coito, y en cada gota de liquido PRE-SEMINAL, hay 5 millones de espermatozoides. Así que el “la saco antes de venirme” suena a  1990 y a querer jugarle al vergas. Recuerden que pretextos hay miles para no usar condones, pero también hay soluciones. ¿Te aprietan? – No sean presumidos. Y si es verdad, en las condonerías como Diversex o en línea pueden comprar condones AL MISMO PRECIO que los más reconocidos y no arriesgarse. ¿Son alérgicos al látex? – Los condones de poliuretano también están ya a la venta y al alcance de la mano y el bolsillo.  Cuidarse es sexy.

 

 

Como buena creación de la ingeniería genética, tiene su propia voluntad, por lo que a veces por más control mental que quieran tener (como cuando pasaban al pizarrón y la traían parada)  realmente va a actuar como se le de la gana. La irrigación de sangre jamás deja de pasear por todo el cuerpo, y cuando menos se lo esperan, tremenda erección incontrolable. Justo esa pelea eterna es una de las causantes de las disfunciones sexuales masculinas, como la eyaculación precoz, la disfunción erectil. Que a menos de que tengan una enfermedad vascular grave, tienen solución.

Pero lo divertido de todo esto, es que solo con práctica y pueden mejorar la calidad de su salud sexual, que es una combinación de plenitud física en cuanto a la calidad de sus relaciones sexuales, su esperma, sus niveles de testosterona y  autoestima.

Por cierto, eyacular de manera frecuente ayuda a prevenir el cáncer de próstata y quita el mal humor. De hecho, entre más sexo, mejor para la salud. Todos ganan. No sean canijos y no sean malvadas, eso de dejarlos con los huevos calientes o “blue balls” (por el colorcito azul que pueden tener por toda acumulación de sangre en los testículos) SI ES UNA CONDICIÓN MÉDICA (Un estado de erección donde no hay eyaculación) que puede derivar en problemas graves en la próstata.

Yo me siento muy emocionada de haber escrito esto, pues los hombres me parecen fascinantes y merecen ser apapachados. Espero haber más que haberles dado una clase rápida, hayan sentido un poquito de curiosidad y de ganas.

 

 

 

Le dedico en su totalidad este artículo feliz a mi querido Enrique, mi mentor y amigo, quien me motivó a escribirlo.

Nos leemos la próxima semana para conocer más sobre nuestro Anatomy Park personal, y si tienen alguna duda, escríbanme a LaNori13@Genmagazinemx.com

¡Saludos cordiales!

Quedo de ustedes.

 

Pupi

 

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