Hace no más de 1 año, estando en un estado que no conocía y que moría por conocer, lejos de mi familia, solo, o bueno con uno de mis grandes amigos, quien por cierto vive ya desde hace 2 años con  VIH surgió no por mí si no por él una conversación acerca del tema del virus, a lo cual yo basándome en mi historial, decía y juraba no tener. En ese entonces , él me hace la invitación a realizarme una prueba, ya que mencionó estas requieren hacerse cada 6 meses.

Obviamente algo me detuvo y pensé en  la posibilidad de equivocarme y tenerlo, pero al final acepté, ya que el me acompañaría a hacer dicha prueba.

Un día sin esperarlo, el fue a una cita en el Hospital Civil de Guadalajara, me dejó una carpeta que contenía análisis médicos y recetas.  Yo curioso las leí y vi por mis propios ojos que no me mentía, era una persona que vivía con el virus. Saliendo de su cita me dijo que si estaba listo para hacerme ese mismo día la prueba.

Sentí miles de cosas al instante;  miedo, nervios, me sudaban las manos, pero accedí, nos dirigimos hacía el lugar en donde realizan estas pruebas de diagnóstico rápido, no pensaba en nada más que en la posibilidad de también “estar enfermo”, de eso, por más que me repetía que no era posible tal situación.

El momento llegó y con suma delicadeza el chico encargado de realizar la prueba de explicó el procedimiento a seguir; “ tenemos que dar un pequeño pinchazo en un dedo, para obtener un poco de sangre, y en ello se verá reflejado tu status en cuanto al virus; los resultados pueden ser reactivo y no reactivo, lo cual en un lenguaje entendible es positivo o negativo”. Yo sólo parecía escuchar “blah,blah,blah”. Es más no escuchaba sólo veía que sus labios se movían pero no parecía decir nada ( eran mis nervios) que me abrumaban, el miedo se apodero de mi

Mientras la prueba se realizaba, me hacia lo que se conoce como “entrevista clínica” para conocer mis relaciones interpersonales ( familiares, amistades, y sexuales), que tan seguras eran las practicas sexuales que había llevado hasta ese entonces.

No sé si fueron los mismos nervios y el miedo que no me permitieron decir la verdad, yo juraba que mis relaciones habían sido cuidadosas, pero mentía, y mientras lo hacía venían a mi mente las veces que no había usado condón.

Así pasaron aproximadamente 15 minutos y el vio el resultado de la prueba, y dijo “ ya esta el resultado, pero antes de saberlo, necesitas algo?” . Mi miedo se incremento al escuchar eso, las dudas se hacían más y más presentes, yo ya no podía, se apodero de mi y solo dije “necesito tiempo”.

No se en realidad cuanto tiempo pasó, pero al decirme “¿estas listo?” solo dije “si”, sin pensarlo, sabiendo que no estaba listo.

La sorpresa fue mayor cuando me dijo “tu prueba de VIH salió positiva”.

Esas palabras son hoy en día las únicas palabras que realmente me han marcado, palabras que nunca creí escuchar, palabras que hoy al recordarlas son motivo de una lagrima, y no por lo que se llegue a pensar de mí, no por lo que la sociedad diga, me lastima más lo que hoy en día pienso yo de mi.

¿En que momento?, ¿ Quién fue?, ¿Me voy a morir? , fueron solamente una de las muchísimas preguntas que me hice en ese momento

Obviamente a través de el diagnóstico y del saber que estaba solo y en un lugar muy alejado de todo lo que conocía, de todos a quien quería, llego la depresión. Nunca pensé en el suicidio o cosas así, pero si en como salir de eso.

Eventualmente lo suprimí y e hice a la idea de que podría ser una equivocación. Hice caso omiso al diagnóstico y segui con mi vida normal.

Hace apenas 5 meses que regresé a mi casa, decidí hacerme una prueba que lo confirmara, ya que debido a la depresión que tuve, baje 10 kilos y me veía mal, no sentía que fuese la misma persona que había salido de su casa tiempo atrás.

Recuerdo bien que fui por mis resultados el  día 28 de Agosto , y ahí fue cuando comprobé que en efecto tenía el Virus de Inmunodeficiencia Humana Tipo 1

La doctora que en ese momento me atendía me mandó a realizar trámites para sacar mi seguro popular, ya que de esta manera ( como en el IMSS) el tratamiento en México y en muchos otros países es gratuito.

Al llegar al CAPASITS ( CENTRO DE ATENCION PARA SIDA E INFECCIONES DE TRANSMISION SEXUAL) Fui recibido tan bien y de una manera tan amable que me sorprendi.

Realizarón una tercera prueba , en la cual obviamente el resultado fue positivo, me mandarón al area de Trabajo Social, en el que me realizarón una seria de preguntas parecidas a las que me había realizado ya el chico de Guadalajara.

El trámite para el seguro popular, fue en verdad, mas rápido de lo que pensé, con un listado de papeles oficiales que te piden y listo, tienes seguro medico por 3 años.

Al regresar a CAPASITS me realizan la tercera entrevista con datos personales, familiares, socioeconómicos, y psicológicos.

El primer paso era conocer mi carga viral y el conteo de células T o CD4 ( LINFOCITOS DEL SISTEMA INMUNE), que son las que ataca el virus, junto a esto saber si tenia alguna o varias INFECCIONES OPORTUNISTAS ( aquellas que se aprovechan de la inmunidad baja en el cuepo para atacar), destacando la posibilidad de presentar tuberculosis, candidiasis y herpes anal o genital

 

Recuerdo el primer acercamiento con el INER que es donde normalmente mandan a quien es beneficiario del seguro popular a hacerse los estudios de Carga Viral y CD4, me sentía mal, con el mismo miedo que sentí en un principio al saber que podría estar mal por haber dejado pasar tanto tiempo desde mi diagnóstico inicial

Y si. Tenía razón mis CD4 resultaron estar muy bajos, al enterarme de esto, siendo , yo, ya un estudiante de enfermería sabia que no eran buenos aquellos números que la doctora me enseño.

Tuve en mis manos la primer receta en la cual se leía el contenido activo de el medicamento que a partir de ese momento se convertiría en mi compañero hasta el final.

La doctora tratante me explicó algunos de los efectos secundarios de aquel medicamento dijo que a mi cuerpo le costaría un poco acostumbrarse a ellos y reponerse; los efectos mas duros fueron los mareos y los sueños vívidos

Pero creo que lo más fuerte y lo que me cuesta más trabajo aún es el hecho de aceptar que tengo esto en mi organismo y que estará conmigo siempre

Pero también se que requiero cuidarlo, para estar bien.

Tomar mi medicación cada  24 horas todos los días, concretar cambios en mi alimentación y estilo de vida también lo hará.

Sobre El Autor

Veamos, estoy y soy: *Un poco loco, divertido, lo cuerdo y "normal" me parece aburrido *Una persona que trata de vivir siempre al máximo disfrutando de cada experiencia

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