Ni la orientación sexual, ni la preferencia genérica, ni la identidad de género distinta a la heterosexual son enfermedades que se pueden modificar. La sexualidad es diversa, no es un trastorno.

Seguimos hacia adelante en los derechos de la comunidad LGBTTTIQA por lo menos de la Ciudad de México, las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia y de Igualdad de Género del Congreso han aprobado la prohibición de «terapias» de conversión.

Hay que recordar que fue en el 2018 cuando el diputado de Morena Temístocles Villanueva presentó una iniciativa de reforma al Código Penal que señala como delito de tortura a las «terapias» de conversión. Con 21 votos y dos abstenciones y cero en contra los diputados han estipulado tipificar las terapias de «conversión» conocidas como ECOSIG como un delito. El 4 de octubre de 2018 se presentó la primer iniciaiva que busca legislar y proteger a la comunidad LGBTTTIQA+ de los ECOSIG en el Senado de la República, promovida por las senadoras Alejandra Lagunes, Citlalli Hernández y Patricia Mercado.

¿Qué es eso de ̶E̶C̶O̶S̶H̶I̶T̶ ECOSIG? 

«Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género» de las personas LGBTTTIQA+.Comúnmente se presentan en la forma de supuestos tratamientos psiquiátricos, psicológicos y/o de consejería espiritual, con la intención de cambiar la orientación sexual de una persona, específicamente homosexual, lesbiana o bisexual. Además, estas prácticas pueden estar dirigidas a intentar cambiar la identidad o expresión de género.

La evidencia muestra que aumentan considerablemente la tendencia a tener pensamientos suicidas en las personas víctimas de estas prácticas.

Estas mal llamadas terapias provocan que se interiorice un sentimiento de rechazo hacia la propia orientación sexual, a vivirla con culpa y vergüenza. Muchas veces se traducen en miedo a pérdidas de, por ejemplo, la familia, los amigos, la carrera o la comunidad espiritual, además de sentirse vulnerables al acoso, la discriminación y la violencia.

La Asociación Americana de Psiquiatría,, así como la Organización de las Naciones Unidas, se han pronunciado claramente contra la falta de sustento científico y ético de este tipo de prácticas. Existen ECOSIG que se basan en tratos crueles, inhumanos y degradantes, incluyendo prácticas como la privación ilegal de la libertad, violaciones correctivas, violencia psicológica, electroshocks y hasta castraciones químicas.

El discurso de odio se da cuando se usa la libertad de expresión para cometer actos violentos contra personas de algún grupo históricamente discriminado, como lo es la población LGBTTTIQA+. Por lo tanto, quienes promueven los ECOSIG claramente incitan la violencia contra este grupo. La publicidad a favor de estas prácticas ha sido utilizada como medio para promover una idea falsa de combate contra la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad.

La orientación sexual y la identidad de género, al no ser enfermedades o condiciones, no se pueden curar, cambiar, ni corregir. Toda aquella persona que ofrezca este tipo de servicios a cambio de un pago o contraprestación, ya sea en forma de supuestas terapias psicológicas, psiquiátricas o coaching, así como de retiro espiritual o actividad religiosa, refleja su desconocimiento científico, demuestra su incompetencia profesional y comete un fraude comercial.

Los llamados «convertidos» no son prueba de la eficacia de los ECOSIG. Para que una hipótesis sea válida desde el punto de vista científico, las evidencias deben ser estadísticamente significativas y sostenibles en el tiempo; en otras palabras, son muy pocos los casos de personas que afirman haberse convertido en heterosexuales después de algún ECOSIG (solo 5% de acuerdo a estudios).

Además, esas personas generalmente pertenecen a alguna comunidad religiosa, presionados a pretender ser heterosexuales y, años después, terminan por aceptar que nunca cambiaron su orientación sexual. Esto confirma a los estudios científicos serios que si tienen validez y comprobación: la orientación sexual y la preferencia genérica no se pueden modificar.

¿Qué contiene el dictamen?

Se catalogarán a las «terapias» de conversión como delito y tortura, ya que le dan al traste al libre desarrollo de la personalidad, orientación sexual, identidad y expresión de género de las víctimas sometidas a estas prácticas, aunque no exista el dolor físico.

 

También se prohíbe cualquier contrato, tratamiento, «terapia» o servicio que cambie, reprima o elimine la personalidad y las manifestaciones de identidad de género y orientación sexual.

A las personas que obliguen a otras personas ya sea con violencia física, psicológica o emocional para que tomen estas terapias, enfrentarán de dos a cinco años de prisión y 80 horas de trabajo comunitario, así como también contra las personas u organizaciones que lleven a cabo estos «tratamientos» o «terapias»

Aún falta que este dictamen sea votado en el Pleno del Congreso CDMX, sin embargo, no vamos a callarnos ni vamos a perder de vista esta oportunidad de expresarnos libremente y de poner en su lugar a quienes han sometido a base de prejuicios y torturas la individualidad de quienes aman de diversas maneras.

La homosexualidad como orientación afectiva y sexual es desconocida en la biblia, la compilación de escritos que exponen diferentes maneras de ver y creer la vida de Dios y su pueblo para los católicos. Si hay historias como la de David y Jonathan (Libros de Samuel y de Crónicas), de Ruth y Noemí (Libro de Ruth), o del centurión y su siervo (Lucas 7), que sutilmente nos hacen creer que son personas que tenían relaciones homosexuales. Aparte, recordemos que ningún texto biblico se escribió en español o en inglés, entonces la interpretación de la reinterpretación traducida de la re-traducción también puede hacer de las suyas. No existe, ni ha existido, ni existirá traductor alguno de la Biblia que no sufra también de los prejuicios, presuposiciones y limitaciones de su cultura, de su sociedad y de su religión.

El mensaje es el amor, no perseguir a quien ama distinto a nosotros. Al final, el único criterio que Cristo usará para juzgarnos será nuestra compasión (o falta de ella) hacia otros seres humanos. Todo lo que hagamos o no por los necesitados lo hacemos al mismo Cristo.

La homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad y otras expresiones no nos condenan ante Dios, sino la falta de comportamiento compasivo hacia los demás.

Nosotros en Gen Magazine, PUPI, JOSE CARLOS, ROGER, MARCO E ISRAEL,  nos unimos al festejo y lucha por la libertad, te acompañamos para que puedas alzar la voz con nosotros y si necesitas a alguien que te escuche, si necesitas un abrazo, una guía o realizar alguna denuncia, no dudes en escribirnos a contacto@genmagazinemx.com también si requieres algún asesoramiento psicológico gratuito, conmigo en mi correo lanori1369@gmail.com.

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