Corría el año de 1945 cuando un ángel cayó del cielo en Nueva Jersey, ese ángel fue nombradx Malcom Michaels, aunque la mayor parte de su vida fue conocidx como (Saint) MarshaPay it no mind” Johnson.

Activista, mujer transgénero, afroamericana, street queen, humana y madre de toda la comunidad LGBTTTIQA, así de grande fue la vida de Marsha P. Johnson un ángel que no dejó de luchar por nuestra libertad hasta el 06 de julio de 1992 cuando fue encontrada muerta junto al muelle de la calle Christopher en NYC. Y aunque el motivo de su muerte es aún incierto, sabemos que su vida fue una odisea digna de recordar y santificar.

Desde que cumplió 11 años, Marsha fue víctima de la desigualdad viviendo por muchos años en la calle, pero ninguna circunstancia la detuvo para hacer historia. Fue en la década de los 60’s cuando se mudó a la ciudad de Nueva York, en donde comenzó a brillar su carrera como Drag Queen y Street Queen. Marsha fue arrestada -y humillada- injustamente cientos de veces, pero su lucha por justicia e igualdad nunca terminó.

El 28 de junio de 1969, en punto de la 1:20 AM, el bar gay Stonewall Inn, en Greenwich, Nueva York fue testigo de una de las redadas más inhumanas, pero también fue testigo del comienzo de una lucha por la equidad. Después de 3 horas de lucha, el silencio llegó a las calles de Greenwich, y horas más tarde la ciudad vio despertar con el sol la furia de una comunidad organizada por diferentes héroes que dieron comienzo a una revolución que clamaba justicia e igualdad al grito de “GAY PRIDE!”… y sí, entre esos héroes se encontraba Marsha P. Johnson y su gran compañera y activista, Sylvia Rivera.

Un año después, Marsha y Sylvia (madres del movimiento LGBT+) dieron el siguiente paso, ayudar a los miembros más vulnerables, los jóvenes. Ellas soñaban con un mundo en donde nadie tuviera que vivir lo que ellas, tener que por la prostitución -algo muy común en esa época, ya que las personas trans no tenían derechos laborales-, afortunadamente ese sueño se transformó en realidad dando nacimiento a la fundación S.T.A.R. (Street Transvestite Action Revolutionaries).

En un principio las cosas para STAR y sus fundadoras no fueron tan fáciles, para brindar de comida y techo a las personas LGBT+ en situación de calle, las “madres” de la casa tenían que salir a prostituirse y así evitar que sus “hijos” llegaran a ese punto. Y así fue hasta 1974, cuando las luces de STAR tuvieron que ser apagadas ante dificultades de aquella década.

Recordada por sus amigos como un espíritu generoso, hoy agradecemos a Marsha P. Johnson por darnos libertad.

THANKS, MAMA JOHNSON!

Da clic aquí para conocer más sobre la historia del mes del orgullo LGBTTTIQA en México

Sobre El Autor

Art Director, Graphic Designer, Fashion Editor, Model & Cool Kid 🤘🏻🤓

Artículos Relacionados

2 Respuestas

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.